Preparativos del día siguiente

¿Cuántas veces nos levantamos con la hora justa y las prisas nos complican los primeros momentos del día?

A mí me ha ocurrido muchas veces cuando, por ejemplo, he apagado el despertador sin darme cuenta y me he despertado a pocos minutos de entrar al trabajo.

De un plácido momento, se pasa en un santiamén a un estado de aceleración vertiginosa. No sé a ti, pero a mí empezar el día de esa manera me fastidia bastante.

Con los preparativos que realicemos la noche anterior, podemos despertar más tranquilamente y, en caso de desastre horario, no llegar a agobiarnos.

día siguiente

Realmente, el buen momento llega al despertar, cuando tenemos lista la ropa que vestiremos ese día, así como otras tareas que hemos de llevar a cabo nada más comenzar la mañana (depende de tu situación, claro).

Reservar unos minutos antes de irnos a la cama por la noche para dejar listas las tareas de la mañana que podamos, es algo que recomiendo.

He probado el abanico de opciones que van desde irme a la cama sin preparar lo más mínimo, hasta dejar listo el más ínfimo detalle que se me pudiera ocurrir. De mi experiencia extraigo que no es bueno ni lo uno ni lo otro.

Lo primero, obviamente, porque por la mañana nos cuesta más arrancar y hay actividades que nos pueden venir muy largas (como elegir la ropa o lavar los platos de la cena).

Lo segundo, porque hay tareas por las que vale la pena levantarse un poco antes (como disfrutar del café recién hecho). Así es que pienso que lo suyo es dejar listo algo para el día siguiente, lo que sea, pero sin pasarse.

¿Dejas tú algo preparado para el día siguiente? ¿Nos lo recomiendas?