Usa impermeable cuando te convenga

En tu travesía por el mundo no siempre serás bien tratado y considerado por los demás.

Sería estupendo que así fuera, pero la realidad es que incluso las personas más brillantes tienen sus detractores, anti-fans incondicionales o puntuales.

Por mucho que te esfuerces en hacer bien las cosas y estés a gusto con ellas, no faltará quien no esté conforme y te lo demuestre.

A continuación comparto contigo algo que me ha ayudado a veces a sentirme mejor y siempre a no sentirme peor: usar impermeable. Si te interesa, sigue leyendo.

usar impermeable

Llamarlo impermeable o chubasquero, no importa. Se trata de una actitud a adoptar y no de la prenda en sí, como seguro que te imaginas.

Ser permeable a todas las críticas, consejos, sugerencias, opiniones, comentarios, etc. nos hace muy vulnerables, porque a veces son lanzados con la intención de menoscabar nuestra seguridad.

No vamos a referirnos a los mensajes que vienen de personas que amamos y nos aman. Hablaremos de los que otros nos lanzan, especialmente cuando se oculta tras ellos una intención dañina.

A fin de cuentas, ¿importa tanto la opinión de los demás?

El truco está en aprender a ser selectivos, dejando que únicamente nos afecte aquello que nosotros queramos; tomar el control sobre las valoraciones que recibimos de los demás y no perderlo.

Hay personas que desarrollan esta habilidad muy fácilmente. Ni tan siquiera tienen que proponérselo. A otros nos ha costado más, pero este aprendizaje merece la pena.

¿Cómo se adquiere esta habilidad? Es sencillo, pero requiere de práctica constante para que después lo hagamos de manera automática, sin tener que esforzarnos en absoluto.

Sólo hay que filtrar la información que nos llega, sólo eso. Aprovechar la que nos sea útil y constructiva, dejando que la demás resbale sin que llegue a afectarnos. Seleccionar es la clave.

Durante toda tu vida, te lloverán críticas, insultos y similares; unas veces pretenderán dañarte y otras no, pero si dejas que todo te afecte estás perdido.

Sé permeable a lo que te interese, a lo constructivo, a lo que te sirva para mejorar y olvida en un instante todo aquello que no te sirva. Déjalo que se vaya sin que toque tu piel.

En ocasiones, para aumentar el propio bienestar no hay que hacer algo, sino dejar de hacerlo. A mí me ha servido el impermeable para evitar malos momentos. ¿Y a ti?

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