Dar y recibir regalos

Existen fechas especiales en las que es costumbre regalar algo, como por ejemplo en los cumpleaños o en San Valentín. En esos días señalados se disfruta de la alegría de dar o recibir regalos.

regalosSin embargo, los regalos o detalles pueden ofrecerse o recibirse en un día cualquiera.

¿Por qué limitarse a una fecha en concreto?

Los regalos suelen reforzar las relaciones, a menos que se ofrezcan por compromiso o por cualquier otro motivo ajeno a hacer que el otro se sienta bien.

Otra ventaja de los regalos es que hacen sentir bien tanto a quien los recibe como a quien los da. A veces, quien los da es feliz más tiempo, porque el proceso que atraviesa es más largo: pensar en el regalo, prepararlo, sentirse nervioso antes de entregarlo y ver cómo el otro lo descubre.

Una tercera virtud de tener un detalle con alguien es que éste no necesariamente tiene que ser algo material o costoso. Suele bastar con haber pensado en la otra persona, haber tenido la intención de que se sintiera mejor con ese detalle y haberlo preparado con ilusión.

En mi caso, disfruto muchísimo preparando pequeñas sorpresas. Antes me limitaba más a las fechas señaladas, porque hay personas a las que si les regalas algo un día cualquiera pueden pensar: “¡Uy! Ésta quiere algo…

Pues sí… En ocasiones estamos tan poco acostumbrados a las sorpresas que, cuando recibimos una, nos hace sospechar que detrás puede haber alguna doble intención o quizás el deseo de ocultar algo que nos hace sentir culpables. Claro que puede suceder algo así, pero no siempre…

Conclusión: La finalidad del regalo o del pequeño detalle no es cumplir con un compromiso. El objetivo es hacer que el otro se alegre y disfrute, con la gran ventaja adicional de que nosotros disfrutamos ofreciéndolo tanto o más que él.