Hipocresía, ¿para qué?

La hipocresía es un tipo de mentira. Mirándola amablemente, es como si la persona que posee esta cualidad estuviese interpretando un papel. De hecho ésa es más o menos su definición según la RAE:

hipocresía.
(Del gr. ὑποκρισία).
1. f. Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan.


máscarasTotal, que cuando obramos contrariamente a lo que pensamos o sentimos, estamos siendo hipócritas, a no ser que nos paguen un sueldo por interpretar un personaje.

En cualquier humano se manifiestan defectos a montones y, mira tú por dónde, éste, el de la hipocresía, es uno de los que más repelen.

Seguro que has escuchado a alguien decir que “no soporta a la gente falsa“, acompañando esta expresión con la cara propia de haberse comido algo en mal estado. Quizás también hayas leído por ahí algún que otro repudio a los hipócritas.

Si eres practicante de alguna religión, habrás escuchado hablar de la hipocresía tanto, tantísimo, que un día puedes llegar la paradójica conclusión de que la religión sin la hipocresía no tendría futuro. ¿Y qué decir sobre la política? ¿Y sobre las grandes empresas?

La hipocresía es una acción que puede practicarse en solitario o en grupo. Su función principal es ofrecer una “imagen mejorada de uno mismo o del grupo; tan mejorada que puede traspasar los límites de la realidad.

Ejemplo de hipocresía grupal: La prostitución. Está mal considerada por la sociedad en general. Individualmente, no suele admitirse que se utilice ese servicio y mucho menos que uno sienta vocación para dedicarse a él profesionalmente.

Pero, mientras que eso es lo que se sostiene de puertas afuera, de puertas adentro están trabajando miles de prostitutas cada día, cada hora; muchas de ellas en régimen de esclavitud. Y, desde luego, es un negocio al que le puede faltar cualquier cosa, menos clientes.

Ejemplo de hipocresía individual: El sacerdote, que en su homilía defiende el matrimonio como el único contexto idóneo para mantener relaciones sexuales (siempre para procrear; nunca por placer) y luego es capaz de hacerle proposiciones sexuales a un menor de edad. (Recalco que me refiero a los individuos que se comportan así y no al clero en general.)

He utilizado el tema sexual porque es uno de los que muestran la hipocresía más claramente, pero casi cualquier actividad humana puede servir. El objetivo, el que hemos dicho antes: Dar una imagen mejor que la real.

Es curioso que buena parte de los individuos que exhiben esta cualidad continuamente son personas inseguras y con un pobre concepto de sí mismos.

Como piensan que son “poquita cosa“, mejoran su imagen de cara a la galería todo lo que pueden y en cada cosa que hacen. Necesitan que otros vean cómo brillan, aunque se sientan podridos por dentro (como “sepulcros blanqueados“, que dice la Biblia).

Pero, ¿quién no ha intentado alguna vez ofrecer una imagen mejor que la que cree que tiene en una situación determinada?

Se puede ser hipócrita por sistema o serlo de vez en cuando… Quizás para convencer a alguien de que nos de un puesto de trabajo; puede que para no hacer el ridículo en una reunión o para que un chico o una chica nos haga algo de caso…

En mi opinión, todos los humanos hemos practicado la hipocresía alguna vez. Unos más que otros, sí, pero a ver quién es el guapo que puede presumir de ser, siempre y bajo toda circunstancia, sincero y auténtico. Yo no.

Para saber si alguna vez has sido hipócrita sólo tienes que pensar en las veces en las que tu comportamiento haya sido disonante respecto a aquello que has sentido o pensado. Esté justificado o no, eso es hipocresía.

Para saber si alguien es hipócrita, lo mismo, pero más difícil. Consigue saber qué piensa sobre un tema determinado y luego obsérvale de cerca. Si no es lo mismo lo que hace que lo que predica, ahí está la hipocresía.

Por cierto, si decides decirle a esa persona en cuestión que te parece que su comportamiento es hipócrita y dicha persona se ofende monumentalmente, puede ser por tres razones:

  1. Su mente no asimila el concepto de hipocresía. No lo entiende.
  2. No hay ningún conflicto interno, emocional ni de ningún tipo, entre lo que hace y lo que dice. Practica la doble moral sin darse cuenta.
  3. Trata de ocultar su propia hipocresía. Rizando el rizo, es hipócrita respecto a su hipocresía. Hay que tener en cuenta que esta cualidad es tan odiada como practicada por el ser humano.

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Este tema da para escribir largo y tendido, pero por hoy acabamos. Gracias por leer. 🙂

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Comments

  1. Lo mas lamentable de todo es que hay gente que acepta ser hipocrita, pero lo justifica diciendo que necesita serlo, pues su trabajo lo requiere.

    En serio hay que ser hipocritas? o mejor dicho, en serio hay trabajos que requieren de actitudes hipocritas?

    • Casandra says:

      Yo creo que sí, pero sólo puedo hablar por mi experiencia personal. En el trabajo está presente porque se suele mentir a personas con las que no nos une un gran vínculo y eso es más fácil. Además, es el camino más sencillo a tomar en determinadas situaciones.

      Por ejemplo: Jefe o cliente que pregunta después de que le entregues un trabajo: “¿Te importa cambiar este detallito?” Y a ti claro que te importa porque podría haber avisado antes, pero como es “obligación”, no dices nada y lo cambias. Al rato, te pide que vuelvas a hacer un cambio y luego otro… Personalmente, en un caso de ésos, yo tendría ganas de invitar a la persona que me hizo el encargo a que lo terminara ella misma a su gusto o buscase a otra para hacerlo. Sin embargo, debido a que sería aún más desagradable quedarme sin trabajo, habría de poner buena cara. Eso es ser hipócrita, claro, y yo lo he sido a veces, pero era porque lo encontraba la salida más fácil.