Perdonarse a uno mismo

Pequeños errores, graves descuidos, ofensas, mentiras y heridas abiertas llenan el costal de la culpa. Una carga pesada para portearla indefinidamente.

perdonarse uno mismoEl perdón redime, liberándonos de ese peso y dándonos la oportunidad de restaurar la relación con otros, pero también con nosotros mismos. De hecho, de nada sirve el perdón que otros nos dan cuando nosotros mismos no somos capaces de perdonarnos.

Dependiendo de la intensidad del sentimiento de culpa, el camino hacia el perdón puede suponer tan sólo un paso, o bien, tratarse de un recorrido largo y difícil.

Sea como fuere, el proceso para perdonarse a uno mismo sigue tres etapas:

Aceptación

Las equivocaciones son parte de la vida, algo inherente a nuestra condición humana. Por tanto, sólo es posible comenzar aceptando este hecho.

Eso se traduce en tratar de entender el propio comportamiento y responsabilizarse del mismo; asumir los errores sin flagelarse con ellos.

En definitiva, se comienza escuchándose a uno mismo, intentando comprenderse, tal y como escucharía a cualquier otra persona que le abre el corazón.

Aprendizaje

El perdón no es olvido ni debería serlo, porque éste nos llevaría a cometer el mismo error más veces.

El perdón es más bien una transformación, donde la culpa se convierte en una lección positiva, en una experiencia que nos hace más sabios.

No existe un error del que no se aprenda algo.

Reconciliación

Aquí culmina el proceso, después de haber transformado la negatividad de la culpa en algo constructivo.

Ahora sí es posible dejar ir el pasado y hacer las paces con nosotros mismos.

El objetivo no es sentirse orgulloso de haber cometido un error o de haber herido a alguien, sino superar la situación para hacerlo mejor la próxima vez.

 

Perdónate y sigue adelante.

Imagen de Kıvanç Niş

Comments

  1. Me siento muy culpable, porque no llevé al día la cartilla de vacunación de mi perrita y hace tres días le apareció un tic en el bigotito (aunque come, toma agua, juega, etc)… he leído en internet y todo apunta a moquillo… creo que nunca me voy a perdonar la negligencia de no haberla cuidado como se debe… la amo y no quiero perderla ni quiero verla sufrir..y tan solo de pensar que por mi culpa está así me duele; y aunque trato de no atormentarme para no pasarle mi miedo (además) siento que no puedo!!!…¡¡Diosito perdóname y restablece su salud por favor, te lo ruego….!!

    • TBM - Casandra says:

      Ay, Rosy… Siento mucho lo que estás pasando. Ojalá que estés a tiempo y puedan atender a la perrita. Ánimo, amiga. Ahora mismo no has de pensar en lo que no hiciste, sino en lo que puedes hacer ahora.

      Busca apoyo y mantén la calma. Te mando un abrazo muy grande. Yo también tengo animalitos y sé cuánto se llegan a querer…

  2. Gracias por tus palabras Casandra :)…sabes… rogué y rogué a Dios que no fuera moquillo y creo que Dios perdonó mi negligencia y no resultó moquillo, el tic ya se le quitó… se le ve muy bien a mi perrita pero ahora sí a terminar un tratamiento que me recetaron y a poner al día sus vacunas, a cuidarla como se debe, vaya que me asusté mucho….y otra vez..gracias ;)

    • TBM - Casandra says:

      Me alegro muchísimo de que tu perrita esté mejorando y que el mal rato haya pasado también para ti. :)

      Errores cometemos todos y tú, con esta historia, nos estás diciendo que el tuyo te ha servido para ser más cuidadosa. No te quedas atrás echándote la culpa por lo que pasó o pudo haber pasado, sino que avanzas con la lección aprendida y agradecida por esta nueva oportunidad; justo la actitud que se describe en el post.

      Por eso mismo, yo también te agradezco a ti que hayas compartido tu experiencia. ;)

      Ojalá que tú y tu preciosa perrita disfrutéis mucho tiempo con salud. Os mando un besote a las dos. :D