20 Síntomas de que necesitas vacaciones

¿Te cuesta descifrar cuándo tu cuerpo y tu mente te están pidiendo unas vacaciones a gritos?

dory, la despistadaDe eso hablamos hoy. Escucharemos los gritos desgarradores de nuestro organismo pidiendo… ¡vacaciones!, aunque sean unas breves vacaciones mentales.

Atento a estas señales de alarma:

  1. De tu motivación no quedan ni las virutas y procrastinas mucho más de lo habitual.
  2. Llegas tarde al trabajo e incluso hay veces que ni llegas.
  3. Te despistas con más facilidad que Dory (el pez olvidadizo de Buscando a Nemo).
  4. Todos los días son tan duros como un lunes de resaca.
  5. El café ya no te despierta como antes.
  6. Sufres frecuentes dolores de cabeza, de espalda y hasta de músculos que ni habías notado antes que existían.
  7. Cuando haces ejercicio no te percatas del canto de las endorfinas en tu desgastado cuerpecillo.
  8. Sueles aislarte de los otros poniendo cara de pepinillo en vinagre.
  9. El cinismo y la ironía son tu pan de cada día. Los demás empiezan a darse cuenta.
  10. Suena el teléfono o el timbre de la puerta y te sienta como una patada en la espinilla (por si te piden que hagas algo).
  11. Estás que saltas a la mínima ocasión. El mal humor es prácticamente indisimulable.
  12. Hay quien te dice que terminarás pisándote las ojeras. (Grrrr…)
  13. La gente evita subirse en el ascensor contigo.
  14. Estás triste y apagado como una fogata de rastrojos.
  15. Sufres pesadillas acerca del trabajo y te levantas por la mañana como si te hubiera arrollado una apisonadora.
  16. Tienes que colocar el despertador lo más lejos posible en tu habitación, para evitar darle un manotazo e ignorarlo en cuanto suene.
  17. Ya ni te acuerdas del color que tenía la toalla que usabas para irte a la piscina o a la playa.
  18. Hablas contigo mismo sin que las conversaciones sean nada edificantes.
  19. Piensas a menudo en mandarlo todo a la porra y en mudarte a un monte perdido a pastorear ovejas.
  20. Los hobbies y distracciones que tenías antes han perdido su sabor.

Cuando te descubras padeciendo una buena parte de los síntomas anteriores, no hay duda: necesitas unas vacaciones.

Probablemente lo sepas y, si aguantas esa tortura china, sea porque necesitas el dinero. Sin embargo, a la mínima oportunidad que se presente, la salud debería ser tu prioridad.

Si estás en esta situación, haz lo posible por provocar dicha oportunidad cuanto antes. Recargar baterías no es sólo un capricho, sino una necesidad (importante). ;)

Fuentes: Everyday Health | Kawapanga y yo, claro.





Comments

  1. Yo debo ser de las personas más raras que habitan este planeta porque a mí todo eso me pasa al volver de vacaciones, jeje. Antes de ir estoy bien, planificando, escogiendo ropa…pero a la vuelta es como una patada, vuelve a la realidad, a tu vida monótona y aburrida…menos mal que en unos días se pasa jeje

    • Tus Buenos Momentos says:

      Unas dos semanillas o así, como mucho, para que no quede ni rastro del síndrome postvacacional. Ya verás qué pronto estás disfrutando del día a día, porque supongo que todavía tienes unos diíllas para descansar, ¿no? Espero que algo bueno traiga agosto.

      Besos!!!