La cuesta emocional de enero

Pongámonos en situación: Hace poco tiempo que terminaron por estos lares las celebraciones de año nuevo.

Terminó la fiesta. Retomamos la rutina y recorremos la primera parte del largo invierno.

Digo largo, porque así es como lo viven algunas personas que sufren el llamado trastorno afectivo estacional.

El frío y las pocas horas de luz se traducen en abatimiento, tristeza y diversas molestias orgánicas para algunos.

frío enero

Hay quien lo pasa mal unos días, pero luego se adapta y baila al ritmo de la estación: le resta importancia a lo que no le gusta, hace ejercicio, sale por ahí y encuentra actividades que disfrutar.

Pero también hay personas que quedan atrapadas en el cepo.

El bucle del desánimo

Como se sienten más cansadas y de peor ánimo, van dejando atrás actividades y oportunidades de pasarlo bien.

Entonces caen en un bucle espantoso: cuanto menos disfrutan, más alicaídas se encuentran y menos ganas tienen de salir de ahí.

A esa cuesta de enero nos referimos. 🙂

Una idea para romper el bucle

Si estás entre esas personas cuyo estado de ánimo les hace verlo todo cuesta arriba, ha llegado el momento de romper el bucle.

En Huffington Post nos proponen una técnica para vencer estas tristezas de enero: El diario de eventos placenteros (Diary of Pleasant Events).

Como podrás deducir, se trata de un pequeño registro en el que anotaremos qué sucesos placenteros disfrutamos cada día.

Si se puede, tomaremos nota de ellos justo cuando se producen o poco después, en lugar de dejarlos para el final de la jornada.

Esto nos obligará a estar pendientes de cada experiencia y de qué sentimos y pensamos mientras ocurren.

Ejemplos: Un paseo por el parque, una llamada inesperada, una buena noticia, un par de calcetines a estrenar…

¿De qué se trata? ¿Qué siento? ¿Qué pienso en este momento…?

De acuerdo. Puede ser un poco laborioso, porque encontrarás que el día tiene más momentos placenteros de los que crees. Para comprobarlo, puedes probar el experimento durante un día y ya verás que no te falta qué anotar.

El objetivo, además de tomar conciencia de esos momentos y de saborearlos, es salir del bucle que hemos dicho y acostumbrarse a buscar más experiencias placenteras dentro de lo cotidiano.

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Comments

  1. Muy buen post y aplicable para cualquier época del año :). En ocasiones nos encontramos perdidos en la rutina y recordarnos que no todo lo que vivimos es aburrido es una forma más de seguir adelante.

    Este enero aquí en Coruña está siendo buenísimo :S con lo que la cuesta quizá se pase a Febrero jeje.

    Un besazo

    • TBM - Casandra says:

      Es verdad, que no está haciendo mucho frío. Por aquí, tampoco (de momento).

      La idea es que si el mal tiempo nos “aplatana” un poco y vemos que eso influye en que disfrutamos cada vez menos de las cosillas del día a día, hagamos algo para evitarlo. 🙂

      Besotes!!!