Ideas para permanecer menos tiempo sentado

Permanecer sentado durante muchas horas a lo largo del día es dañino para la salud. Ya dijimos que tantas horas en esta postura pueden derivar en obesidad, problemas circulatorios, musculoesqueléticos u otros que ya conoces, sino que además se neutralizan los beneficios del ejercicio físico.

Así es que, si eres de los que hacen ejercicio nada más despertar y luego permaneces la mayor parte del día sentado, de poco servirá.

Pero, ¿y si tú eres una de esas personas que, por sus actividades habituales, ha de estar sentada muchas horas? Pongámosle remedio.

trabajando sentado

Comentemos, si te parece, algunos tips que nos deja MyHealthNewsDaily:

Menos e-mail, menos teléfono y más ir en persona: Difícil cuando el tiempo apremia, pero alguna vez hay que tenerlo en cuenta.

Descansos de pie: Tomarse un café (u otra cosa) con alguien en una postura distinta. Sí, esto es viable.

Programar una alarma que nos avise de que es hora de levantarse de la silla (unos minutos): También. De hecho, creo que voy a comenzar a probarlo.

Más escaleras y menos ascensor: De acuerdo. También podemos quedarnos con lo de no usar el coche para desplazamientos cortos e ideas similares.

Menos tiempo frente a la tele: Con esto también estamos totalmente de acuerdo. Muchas horas de televisión acartonan el cuerpo y también la mente.

(Aquí tienes otras ideas para evitar el sedentarismo.)

Lo que importa en este caso es tu creatividad, para que puedas elegir cómo combatir este hábito tan espantoso.

Es hora de que vayamos deshaciéndonos de una terrible creencia: Estar sentado mucho tiempo a lo largo del día no está ligado a una vida relajada y tranquila. Al contrario, es un asco.

¿Por qué lo digo? (Anécdota personal) Algunas personas (entre ellas, algún ex-jefe) que entraban y salían de la habitación donde yo pasaba buenas horas pegada a la silla, me decían:

Qué cómoda. Tú sí que vives bien. No pasas frío y estás aquí, tan tranquila.

Y tanto que no pasaba frío. Si no me daba ni el aire… Tampoco sabían nada de mis piernas dormidas, de los calambres, ni de los dolores terribles de cuello y espalda. La silla estaba acabando conmigo.

En serio. Estira las piernas de tanto en tanto por tu salud. 🙂

Imagen de russelljsmith