Qué hacer antes de acostarte y justo después de levantarte para tener más energía

Nada como un descanso reparador para comenzar un nuevo día con las pilas cargadas. Eso es lo mejor, indiscutiblemente.

Lo que vamos a ver a continuación son pequeños detalles o acciones que ayudan a que nos sintamos más despiertos y con más ganas de hacer cosas.

Son útiles para personas que no tengan un problema de sueño que requiera medidas especiales para tratarlo.

Vamos con las ideas.

Antes de ir a la cama

despierta1. Haz ejercicio durante el día:

Realizar actividad física te ayudará a descansar mejor.

Dicha actividad ha de ser más intensa por la mañana o por la tarde. Por la noche es preferible que te dediques a actividades que vayan relajándote y predisponiéndote al descanso.

2. Deja a un lado las preocupaciones:

Las tensiones acumuladas pueden estropearte el plácido descanso nocturno.

Practica un hobby relajante, medita, da un paseo por el vecindario, charla con alguien o encuentra algo que te sirva para desconectar. Limpia tu mente.

Puede servirte: 5 Técnicas contra la preocupación excesiva.

3. Evita el exceso de luz por la noche:

De eso ya hemos hablado. La exposición a luces brillantes durante la noche te mantiene alerta. No sólo evita que te dé sueño, sino que descansas peor si te vas a dormir después de haber pasado varias horas frente a una pantalla brillante.

Yo lo he comprobado personalmente. 🙂

4. Mantén una temperatura constante:

¿Por qué relaja una buena ducha caliente antes de ir a dormir? No por el agua caliente, en realidad, sino por la sensación refrescante en la piel cuando sales de la ducha.

Si es posible, mantén esta temperatura agradablemente templada también en el dormitorio, porque te ayudará a dormir de un tirón.

Justo al levantarte

1. Ilumínate:

Para desperezarte, el mejor despertador inventado es la luz.

En lugar de quedarte en la cama 5 minutos más, sube la persiana o pulsa el interruptor de tu potente lámpara. 😉

2. Bebe un vaso de agua antes del desayuno:

El desayuno es muy importante, pero también hidratar tu cuerpo, que ha pasado tantas horas sin tomar agua.

Además, con el agua te llenas un poco y te aseguras de no pasarte comiendo.

3. Haz 5 minutos de ejercicio:

Si no acostumbras a realizar ejercicio, 5 minutos (antes o después de desayunar) no te supondrán demasiado esfuerzo, ¿verdad?

Son pocos, pero los suficientes como para activar tu circulación sanguínea y terminar de despertarte.

En mi caso, suelo hacer 10 minutos (si no puedo hacer más) y se nota no sólo en lo físico. El estado de ánimo también se beneficia. Tú también lo notas, ¿a que sí?

 

Estas recomendaciones proceden de Lifehacker. Qué bueno que son sencillas de poner en práctica, excepto quizás la de eliminar preocupaciones, con la que hay que ir practicando un poquito…

Imagen de bondine.it