7 Ejercicios para que te sientas más feliz

Si estás pasando una mala racha o te las ves y te las deseas para mantener tu estrés a raya, estos ejercicios pueden ayudarte.

Son siete, pero con que elijas uno de ellos y lo practiques durante una semana, notarás la diferencia.

Lo ideal es que lleves un registro o un diario para hacer las anotaciones del ejercicio que prefieras. Si no te apetece escribirlo, también puedes comentarlo con alguien.

Vamos con ellos.

pensando

Mira el lado bueno

La razón de este ejercicio la explica muy bien esta frase de Alexander Graham Bell:

Cuando una puerta se cierra, otra se abre. Pero a menudo vemos tanto tiempo y con tanta tristeza la puerta que se cierra que no notamos otra que se ha abierto para nosotros.

Elige un momento de tu vida en el que ocurrió algo desagradable, pero del que derivaron consecuencias positivas que no esperabas.

Por ejemplo: Ese chico me rechazó. Pero, gracias a eso, poco después conocí a Pepe y nos enamoramos.

Escribe sobre alguna experiencia de este tipo (no necesariamente amorosa) una vez cada día de la semana.

Regala tiempo

Regala un poco de tu tiempo a tres personas diferentes durante la semana. Tú eliges qué hacer.

Ejemplos: Comer con una persona que está sola, ayudar a alguien con las tareas de la casa o de la escuela, etc.

Además de sentirte bien contigo mismo, te ayudará a superar esa sensación estresante de que el día no tiene horas suficientes. Eso dice este estudio reciente.

Funciona y tendrás la sensación de que tienes más tiempo disponible, siempre que dediques un rato a esa labor. Nadie está hablando del día entero.

Actos de amabilidad

Haz balance diario de esos pequeños gestos amables que has llevado a cabo.

Ejemplos: Hacer un cumplido, dar las gracias, animar a alguien, etc.

Anótalos o recuérdalos bien cada día de esta semana. Lo mismo, para los ejercicios que siguen.

Las 3 cosas más divertidas

Anota o repasa las tres cosas más graciosas que te hayas encontrado durante el día.

Puede ser algo que has visto, lo que alguien te ha dicho, un pequeño error, un chiste de la tele, etc.

Expresa gratitud

Escribe (cada día de la semana) una carta o unas simples frases de gratitud dirigidas a alguien que haya tenido un impacto positivo en tu vida.

Después, puedes entregar esa carta o no hacerlo.

Las 3 cosas buenas del día

Escribe tres cosas que han ido bien el día de hoy, junto a una pequeña explicación para cada una de ellas.

Ejemplo: Hoy he pasado un rato agradable en el parque, porque se me ocurrió llevar un libro para leer allí un poco.

Esto es importante para impedir que las preocupaciones opaquen esos instantes.

Saca provecho de tus puntos fuertes

Todos tenemos nuestros puntos fuertes. ¿Qué cualidades positivas destacan más en tu persona? Perseverancia, generosidad, honestidad, creatividad, curiosidad, etc.

Elige una de tus virtudes y úsala de una forma diferente cada día de la semana.

Supongamos que eliges, por ejemplo, el sentido del humor como uno de tus puntos fuertes. A ver qué podrías hacer durante la semana:

El lunes dices algo espontáneo para que alguien sonría; el martes compartes una imagen graciosa en Facebook; el miércoles te pones una película divertidísima y ríes todo lo que puedas; el jueves te tomas un café con otro amigo al que le encanta bromear, etc.

Seguro que a ti se te ocurren formas diversas de sacar a la luz y disfrutar eso bueno que hay en ti. 😉

 

Estos ejercicios nos los propone Ryan M. Niemiec, en Psychology Today. Y cada uno de ellos nos entrena en algún aspecto para que podamos ser un poco más felices.

Definitivamente, si queremos sentirnos mejor, hemos de poner de nuestra parte, ¿no crees?

Imagen de Vesna Pukich Tiricovska