Estrategia para cuando te levantas con el pie izquierdo

¿Qué haces en esos días en los que estás demasiado harto o triste como para salir de la cama?

A continuación, comparto contigo lo que me da mejor resultado para sobrellevar esos días puntuales. Son tres cositas.

Atender lo más importante

Cuando quedarse en la cama o tomarse el día libre no es una opción, porque hay obligaciones que te esperan, toca ser muy selectivos.

En mi caso, procuro reducir la lista de tareas, quedándome con lo esencial para no abrumarme más todavía.

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borrascaA mí me encanta estar muy despierta, muy consciente de todo lo que sucede y de lo que hago, pero hay días en los que una borrasca anímica me lo pone más difícil.

Ese bajón anímico se transforma en cansancio físico y cualquier tarea cotidiana desgasta más: el aseo, preparar la comida, la limpieza…

Lo que hago entonces es tratar de no pensar en el hastío vital y dejarme llevar por la situación, simplemente.

Me muevo y voy sacando adelante esos menesteres esenciales de la jornada.

Contrarrestar el bajón

Cuando te levantas con una actitud positiva, cualquier cosa que haces es más fácil que en esos días espesos. Eso lo sabemos.

Lo difícil es generar esa actitud en esos días en los que estás hecho polvo. Porque no puedes apretar un botón y ver automáticamente el lado amable de la vida. Entonces, ¿qué?

La solución más efectiva no es fingir que estás bien, sino ponerle coto a ese malestar y buscar emociones positivas que empujen en sentido contrario al mal humor.

Aquí hicimos una buena recopilación para ese propósito: 20 Medidas y antídotos contra el mal humor.

 

Como dijimos, un mal día lo tiene cualquiera y no hay que darle mayor importancia. Son borrascas, como las meteorológicas.

PERO, si en tu caso estás encadenando demasiados días negros, tómatelo en serio y busca la causa de fondo y ayuda profesional, si lo necesitas.

Cuídate y recuerda que las borrascas son pasajeras, incluso las más gordas.

Imagen de cafemama