¿Todavía no es el fin del mundo?

Si estás leyendo esto, es que no se ha producido el cataclismo esperado para el día 21 de diciembre de 2012.

¿Qué te parece? Lo que es el fin de un ciclo en el calendario maya se utiliza para sugestionar a los más influenciables diciéndoles que el mundo se acaba.

Ya sabes que éste no ha sido el primer fin del mundo fallido. Hubo otros y habrá más. Y agoreros diversos con afán de lucro o protagonismo los seguirán utilizando.

No, el mundo no se ha acabado hoy. Y tampoco lo han hecho las supersticiones. Seguirá habiendo gente dispuesta a creer lo que sea, hasta lo más disparatado.

fin del mundo¿Por qué? Yo también me lo pregunto.

Será la necesidad de tener respuestas y algo de control sobre el futuro, aunque éste se presuma tan terrible.

Si dices tu nombre frente al espejo tres veces mientras sostienes una manzana en tu mano derecha, verás la forma en la que vas a morir.

Y que se preparen los más supersticiosos, porque durante el año 2013 los van a hacer temblar. Da bastante juego que termine en 13 y que sea el “año de la serpiente” para los chinos.

fin del mundo

Vaya, estoy hablando como si yo no fuera supersticiosa. Sí, sí lo soy.

Algunas veces me he puesto ropa interior de color rojo en Nochevieja o he practicado alguno de esos rituales para llamar a la buena suerte al empezar el año. Es divertido, ¿no?

Sin embargo, mi relación con ese tipo de creencias irracionales es distante. Sé que son fantasías y no dejo que interfieran en mi vida más allá de ese ratito de ilusión.

Me compadezco de esa persona que no puede o no quiere manejar este tipo de pensamientos en lugar de dejarse controlar por ellos.

Bastaría con que se plantease el motivo esencial por el que tiene esas supersticiones y que cuestionase las cosas antes de creerlas a pies juntillas.

Pero el supersticioso hace muchas veces lo contrario: defender sus creencias. Y con mucho más ahínco cuando se encuentra de cara con una descreída como yo.

Seguro que quien se tragó que hoy se acabaría el mundo tiene ya lista su coartada:

Hoy comienza una lenta agonía para los habitantes de la Tierra, que culminará el 21 de diciembre de 2021.

O algo por el estilo.

Todo sea por invertar certezas que le den algo de control sobre el futuro. Cuando, en realidad, es él/ella quien vive controlado por su propia trampa.