Trabajar cuando estás resfriado

Dolor de cabeza, estornudos, malestar general… No te sientes bien y, a pesar de eso, el trabajo te espera.

¿Cómo hacer frente a las obligaciones cuando el cuerpo no te sigue?

Si el resfriado es de los gordos, la opción más sensata es tomarte unos días para reponerte, ¿no crees? Especialmente, si tienes fiebre.

Aliméntate bien, toma las medicinas que te indiquen el médico o el farmacéutico, bebe líquidos y cuídate para restablecerte cuanto antes.

Total, si vas a trabajar, en lo que vas a ser más productivo es en desplegar gérmenes a tu alrededor para contagiar a los demás. No merece la pena y es una faena contra el prójimo.

abrigada

Claro que no todos los resfriados son iguales, ni todas las personas los padecemos del mismo modo.

Si tan sólo sientes algo de fatiga, un dolorcillo de cabeza y algún otro síntoma de poca importancia (como me pasa a mí en este momento) puedes organizarte de otro modo.

Vas a ser menos productivo respecto a un día en el que estás despejado y radiante como una mañana de verano, pero tampoco estás tan enfermo como para no salir de la cama.

Entonces, ¿qué hacer con el trabajo y otras obligaciones?

Selecciona actividades

Es de cajón. En la medida de lo posible, evita las actividades que requieran un considerable esfuerzo físico o mental. Y evita también (si puedes) aquéllas que demanden mucha atención, como conducir, por ejemplo.

Si te es posible y dependiendo de los síntomas de TU resfriado, selecciona las actividades imprescindibles para sacar el día adelante.

Trabaja en intervalos cortos

Aunque los síntomas de TU resfriado sean ligeros, cualquier actividad se hace más pesada.

Te entiendo, porque estoy escribiendo ahora mismo en esas condiciones. ¿La solución?

Para mí está en trabajar en intervalos cortos, de 15 minutos aproximadamente. Hago pausas con más frecuencia para reponerme y continuar trabajando durante un ratito breve. (Echa un vistazo a la técnica pomodoro, si no la conoces.)

 

Así puedo hacer frente a esas tareas que me he propuesto sin torturarme y sacar el tiempo necesario para descansar y reponerme. Quedarme el día entero tumbada sería muy aburrido.

Aclaro: Esto no es un consejo médico. Lo que hago es compartir contigo una experiencia personal sobre qué hago en esos días en los que estoy un poquito resfriada.

Si tú estás así también, cuídate. En unos días, estamos como nuevos.