Los malos momentos acaban pasando

La situación actual no es precisamente para echar campanas al vuelo. No podemos evitar sentirnos tristes y tener la sensación de que no hay futuro para nosotros.

Lo cierto es que se trata de un sentimiento fundado por una parte, aunque irreal por otra.

Es normal que pensemos de esta manera cuando nos encontramos atrapados, cuando no conseguimos ver salida, pero siempre se sale adelante.

Tenemos que afrontar que a lo largo de nuestra vida viviremos momentos buenos y momentos malos. Y el consejo que podemos seguir es procurar pensar, en los momentos malos, que cada vez se acercan más los buenos.

amapola

No existe nadie en el mundo que no haya tenido una mala época. Lo más importante es saber afrontarla y vivir con optimismo.

Está demostrado que las personas pesimistas tardan mucho más tiempo en conseguir afrontar una situación negativa en sus vidas. Ese mal momento perdura mucho más de lo que debería.

La felicidad está dentro de uno mismo. No hay que buscarla como si se tratase de un objeto. Porque, además de no encontrarla, siempre nos sentiremos vacíos y nos sumergiremos en un mundo dominado completamente por lo material.

Una persona tiene capacidad para ser feliz incluso en el peor momento de su vida. El problema es que no nos damos cuenta de que la felicidad es como cualquier otra faceta de nuestra vida: hay que trabajarla y entrenarla para conseguir ver sus frutos.

Si nos quedamos impasibles esperando que los buenos momentos nos devuelvan las ganas de sonreír, estaremos perdiendo un tiempo muy importante de nuestras vidas.

Por su parte, los momentos negativos hay que saber valorarlos, ya que sin ellos no existirían lo positivos. La mejor forma de valorarlos es estudiarlos a fondo y analizar los aspectos positivos que tienen para nosotros.

Aunque no nos demos cuenta, absolutamente todo lo que ocurre en nuestra vida y todo lo que pasa a nuestro alrededor tiene una razón de ser y, por ello, tiene su lado positivo.

Aprendamos de nuestros errores y nunca nos obsesionemos con ellos. Los errores son un mecanismo inevitable por el que tenemos que pasar para aprender a vivir y ver la belleza de todo lo que nos rodea.

No debemos dejar pasar la oportunidad de escuchar a nuestro yo interior, pero también debemos darle los datos que necesita. Es decir, explicarle que una vez que aprendamos de un error, no olvidaremos la lección, pero sí el error.

Volver la vista atrás y obsesionarnos con las malas experiencias tan sólo nos traerá tristeza a nuestras vidas.

Sonríe. Da un paseo por el campo. Observa todo tu alrededor. Respira el aire puro. Repara en cada pequeño detalle del mundo en el que te encuentras. Sólo así conseguirás encontrar la auténtica belleza y el verdadero significado de tu vida.

ESCRITO POR JMV. Imagen de Hugo Quintero