Rescata los momentos divertidos del día

¿Qué te ha hecho hoy sonreír? ¿Qué momentos divertidos rescatarías de la jornada?

Hay días en los que repasar estos momentos es muy fácil. Pero otros, como decían mis mayores, no estás ni para que te echen la paja con un viergo. Cosa que viene a significar que cualquier suceso constituye una molestia.

Ésos son los días difíciles, los correosos, aquéllos en los que te gustaría perderte en el monte y dejar que el mundo te mantuviera al margen de su histeria.

Me atrevería a decir que, incluso en esos días tan espantosos, ocurre algo amable alrededor, algo por lo que vale la pena sonreír… o hasta reírse con ganas. Lo que pasa es que no lo vemos o, quizás, no nos apetece verlo.

Yo pienso que no hay que forzarse en exceso. Si hoy estás mal, no quiere decir que mañana o dentro de unos días vayas a seguir lo mismo. Por eso no hay que darle demasiada importancia a los días especialmente grises.

Sin embargo, en los días comunes y corrientes, en ésos en los que no estamos ni tan arriba ni tan abajo, hacer un repaso de los momentos más simpáticos o agradables del día sí es una gran idea.

Y en el supuesto de que no tengamos ninguno en mente, también es buena opción tomarse un par de minutos para “crear” ese buen momento. Así decantamos ligeramente la balanza hacia el buen humor.

¿Por qué vale la pena hacerlo?

Porque ese gesto tan pequeñito desestresa. Nos sentimos más relajados al instante.

Qué mejor que ponerle un broche simpático a un día cualquiera e irnos a la cama con una sensación agradable. Bueno, sí. Hay algo mejor: compartirlo.

Compartir el buen humor une, crea vínculos, aunque se trate de un detalle tan simple como una fotografía chistosa que posteemos en Facebook.

Es como una invitación para que otra persona sonría, para que olvide sus tensiones durante unos segundos. Y créeme que muchos de nosotros estamos realmente hambrientos de ese tipo de detalles.

De paso, esta costumbre de seleccionar los momentos amables del día ayuda a que, poco a poco, vayamos prestando más atención a esas situaciones y a que conectemos con ellas.

El buen humor es un recurso invaluable para nuestra salud. Ahí está para todos. Alguno de nosotros necesita ir ejercitándolo un poco más a diario, pero será un placer hacerlo, ¿o no?