El estrés del domingo

Los fines de semana invitan al descanso. Durante el domingo, abren pocos comercios y, si hace un buen día, la gente aprovecha para dar un paseo a solas o en buena compañía. Tú, quizás, los ves pasar por la ventana…

Se supone que es un día tranquilo, diferente, excepto para ti, que vives abrumado por el estrés.

Cuando el estrés aprieta, lo mismo da que sea martes que domingo. A los quehaceres, problemas y preocupaciones que se acumulan en la mente, se le suma la ansiedad de anticipar el lunes.

Qué frustración… Volver a empezar otra semana sin haber podido desconectar de la presente.

puerta abierta

Te gustaría que fuese de otro modo. No estaba en tus planes permanecer atrapado en este círculo, pero tienes tanto, tantísimo que hacer y que pensar…

Este domingo puede ser distinto

Si te suena esta situación, enhorabuena, porque existen soluciones.

Puedes elegir TRES tareas esenciales para el día, terminarlas pronto y dedicar el resto del domingo a realizar otras actividades que te hagan sentir bien, como dar ese largo paseo o ver una película a tus anchas.

La clave está en seleccionar esas TRES actividades que son importantes, para que puedas eliminar de tu agenda todo lo demás.

Quizás estas preguntas te ayuden a elegir lo prioritario:

  • ¿Es esta actividad importante para mi bienestar?
  • ¿Se hundiría el mundo si no la realizara?
  • ¿Está mejorando mi vida o me está saturando?
  • ¿Ayuda significativamente a los demás o no?
  • ¿Sirve para progresar en mis objetivos personales o familiares?

Elige poco y hazlo

Quédate con lo esencial y destina el resto del domingo a relajarte y disfrutar, a solas o con los tuyos.

Olvida la culpa por las cosas que se han quedado en el tintero. ¡¿Qué puede ser más importante que vivir y recobrar energías?!

Quítale el timón al estrés y empúñalo tú. Hoy es tu día y puedes hacer que sea distinto.

Imagen de Hamed Saber