El poder de lo pequeño

¿Qué es lo pequeño? Bah… Poca cosa. “Burro grande, ande o no ande.

Cuesta poco tener una concepción positiva de lo grande. Muchos lo asociamos a abundancia y plenitud, cuando quizás en lo pequeño se encuentren esas mismas virtudes.

Una de las lecciones que he aprendido en este tiempo es que lo pequeño importa más de lo que yo creía.

Para empezar, por ese aspecto “virtuoso” que hemos mencionado. Lo más grande NO siempre es mejor que algo más pequeño.

grande y pequeñoLa extensión de un libro no lo hace de mayor calidad.

La larga duración de unas vacaciones no las convierten necesariamente en las mejores.

Una casa más grande tampoco tiene porqué estar asociada a más confort o bienestar.

Y así podríamos seguir…

Definitivamente, GRANDE no es MEJOR. En muchas ocasiones, ni tan siquiera llega a BUENO.

La calidad en lo pequeño

Tampoco lo pequeño es MEJOR por el simple hecho de serlo, pero sí puede contener la misma calidad que lo grande en algunos casos.

Un instante de paz quizás nos llene tanto o más que un fin de semana de jolgorio.

Un pequeño gesto de amor, tanto como una grandilocuente manifestación de sentimientos.

Por eso es un error menospreciar lo pequeño sólo por ser pequeño, breve, fugaz, cuando puede concentrar en sí mismo algo significativo y valioso para nosotros.

Es más, quizás discrepes conmigo, pero yo he llegado a la conclusión de que, cuando de nosotros depende, es más fácil dotar de calidad a lo pequeño que a lo grande. Porque nos esforzamos por sacarle partido a ese poquito que tenemos: tiempo, dinero, cualidades personales, relaciones, etc.

Lo grande y abundante quizás lo dejamos más vacío de significado.

El poder de lo pequeño

A veces también ocurre que lo grande, a la par que deseable es abrumador. Pensemos en esos grandes objetivos vitales que cada uno tiene, por ejemplo.

Quieres ponerte en forma, aprender a programar o qué sé yo. En cualquier caso, algo difícil, que no se hace en una tarde, ni en un mes… La visión de esa gran meta tan lejana puede hacer que desistas de luchar por ella.

Pues eso, tan grande y lejano, sólo se puede alcanzar haciéndolo pequeño, como ya hemos comentado tantas veces.

Lo grande se consigue dando pequeños pasitos, uno tras otro. Cada uno de ellos, dotado de esfuerzo, de esperanza, de significado.

Cuidemos hoy de esos instantes, de los pasos, de los detalles y de todo lo pequeño. Llenémoslos de calidad y de significado, porque eso los hará grandes ahora… y también mañana. ¿Te apuntas?

Imagen de JD Hancock