Pros y contras de hacer varias cosas a la vez

Comencemos reconociendo que ciertas actividades combinan muy bien. Por ejemplo, hacer ejercicio mientras escuchas música.

En ese caso, la música te lleva en volandas y hace el ejercicio más ameno.

varias cosas a la vezAdmitamos que, en ocasiones, hay tareas (primarias) que se ejecutan mejor cuando se combinan con una secundaria.

Por ejemplo, si estás un poco nervioso en una conversación telefónica, caminar o juguetear con un bolígrafo te ayuda a aminorar la tensión.

Otra que ya mencionamos: Aprovechar las tareas que no demandan esfuerzo intelectual para dejar volar la imaginación. (Aumenta tu creatividad mientras friegas los platos.)

En teoría, dos tareas son más propicias para simultanearse en tanto involucren habilidades muy distintas.

[Aquí, más ejemplos de tareas que se pueden combinar.]

Apuntemos, pues…

Beneficios de simultanear tareas

Previene el aburrimiento (ejemplo del ejercicio físico).

Previene la procrastinación (si el ejercicio deja de ser aburrido, estás más motivado para realizarlo).

Disminuye tensiones (ejemplo de la llamada telefónica, aunque generalmente es al contrario).

Te hace más flexible para afrontar inconvenientes como las interrupciones y distracciones ocasionales.

Ahorra tiempo (no siempre).

Ahorra dinero (tu jefe estará muy contento de que puedas mandar un fax, mientras realizas un pedido por teléfono y te terminas el café del desayuno).

Mejora la productividad (como suma de los dos puntos anteriores).

 

Ocasionalmente, sí es buena idea hacer varias cosas a la vez. Pero eso: en momentos puntuales.

Como anécdota, ya te conté mi experiencia en uno de los ejemplos que he mencionado; el de generar ideas al tiempo que realizaba las tareas de la casa.

Uy, sí. Se me han ocurrido ideas para decenas de artículos mientras barría o fregaba. Y ya te comenté que tenía sus “pegas”:

– Tardaba un poco más.

– Me despistaba a menudo. (¿Dónde he puesto la bayeta?)

Y, el peor de todos…

Como veía que funcionaba el truco, empecé a hacerlo continuamente. Ya no sólo cuando limpiaba, sino cuando iba a hacer la compra o a dar una vuelta y hasta cuando veía una película aburrida.

Esto es frecuente entre las personas que acostumbran a simultanear tareas con buen resultado. Cada vez lo hacen más… y yo no iba a ser la excepción.

Pero descubrí que, si abusas de esta costumbre, con el tiempo te fatigas más y también vas perdiendo la capacidad para concentrarte en una sola cosa.

Para que sopeses éstos son los…

Contras de simultanear tareas

Más probabilidad de errores: Porque has dividir tu atención entre las actividades que realizas.

Tardas más tiempo en terminar: Por la misma razón. Dependiendo de la tarea, has de ir alternando tu atención entre una y otra.

Más fatiga: Te cansas más, debido al esfuerzo repartido y a los cambios continuos de atención.

Más estrés: Por el alto nivel de exigencia y el esfuerzo continuado.

Descenso de la productividad, derivado de lo anterior.

Disminuye el disfrute y el aprovechamiento de determinadas situaciones. Ejemplo: Cuando dejas de mirar alrededor, porque tus pensamientos siempre están rondando por los mismos derroteros (estrategias, presupuestos, nuevas ideas…).

 

La lista se amplía si consideramos algunas tareas especialmente delicadas.

Por ejemplo: Conducir mientras hablas por teléfono. Una práctica muy común, que es peligrosa incluso en el supuesto de utilizar el “manos libres”. (Referencia)

¿Conducir mientras comes? Más de lo mismo.

Precisamente, comer es otra actividad que, cuanto menos se mezcle con otras, mejor. Especialmente desaconsejable cuando estás frente a la tele.

En ese caso, además de la tentación de ingerir comida chatarra, tiendes a comer más de la cuenta. Controlarte es más difícil.

 

Está claro que yo me decanto por simultanear pocas tareas, sólo las que sean compatibles y hacerlo únicamente en momentos puntuales.

En tu caso, tendrás que reflexionar sobre el asunto y ver qué es lo que más te gusta o te conviene.

Imagen de Victor1558

Comments

  1. María says:

    Has dado en el clavo… . los últimos años he tenido gran tendencia a ello y el desgaste es alto. Creo que tener hijos me ha hecho tendente a ello jajajaja. Ahora trato de centrarme e ir de tarea a tarea… es además menos frustrante…

    • Mi respeto para las madres, que tienen un meritazo. Yo ya me veo y me las deseo para atender a mis mascotas. 😆

      Y, sí, con el tiempo he ido viendo que hacer las cosas de una en una me compensa más. Coincidimos, entonces. 😉

      Gracias por comentar, María!