Qué NO hacer si estás solo en San Valentín

San Valentín es el día más romántico del año. ¡Qué bonito!

Millones de personas en todo el mundo están diciéndose lo mucho que se quieren, gastándose sus buenos cuartos en regalitos y poniéndose ciegas comiendo chocolate.

En este día te sientes más solo que nunca, miserable, un bicho raro por no tener pareja. ¿Qué hay de malo en ti? ¿Por qué no te quiere nadie?

Ya son ganas de echarle dramatismo, pero es fácil caer en ese pozo ante la vorágine comercial que se desata durante el mes de febrero.

Incontables escaparates y anuncios insisten en venderte lo que sea con forma de corazón, mientras que el que late dentro de ti se queda sin homenaje, abandonado, descatalogado.

¿Ves lo fácil que es caer en la trampa?

corazón solitario

Tus emociones te arrastran hacia la desolación y, llevado por el romanticismo negro de la soledad profunda, quizás te dejes caer hasta tocar fondo.

No, no te dejes.

Si estás solo en San Valentín, EVITA…

1. Darle más importancia de la que tiene.

No tienes pareja, ¿y qué? Somos millones de solteros en el mundo: Unos, felices y otros, no; unos, que encontrarán pareja próximamente y otros, que se quedarán solteritos de por vida.

Del mismo modo, hay parejas felices y otras que apenas si se soportan. Qué curioso… Algunas de las infelices estarán en San Valentín comprando regalos con todo el dolor de su bolsillo.

No dudes. Hay personas emparejadas que se cambiarían por ti con los ojos cerrados. Porque la felicidad no depende de que tengas o no pareja. A ver cuándo asimilamos esto…

2. Llamar a tu “ex”.

Por mucho que eches de menos estar en pareja, no llames a tu “ex” (que por algo es tu “ex”).

3. Emborracharte de tristeza.

Evita escuchar canciones de amor no correspondido y de soledad aniquilante, quizás mientras las riegas con bebidas espirituosas.

¿Es necesaria la auto-tortura?

No lo es. En cuanto cambias tu percepción exagerada y dramática de la soledad en el día de San Valentín, te evitas estos momentos autodestructivos.

¡Reacciona!

San Valentín puede ser un día maravilloso

Y, si no es maravilloso, tampoco tiene porqué ser tortuoso.

El 14 de febrero es el día del amor y de la amistad. Está bien.

Si el amor no necesita de ningún día concreto para conmemorarlo o para demostrarlo a los demás, éste no tiene nada de malo. Es un buen momento para ello, como cualquier otro.

Y tú tienes muchas opciones para decir “te quiero”, sin quedarte atascado por no tener que comprar un corazoncito con bombones para regalárselo a una pareja.

  • Puedes cuidar de ti y aprovechar el día para mimarte con lo que se te ocurra: Disfrutando de la tranquilidad o haciendo algo que tienes por ahí pendiente.
  • Puedes ser generoso con otros, diciéndoles que los quieres o teniendo un gesto altruista hacia esas personas que más lo necesitan. ¡Anima al mundo!, que falta le hace.
  • Puedes quedar con los amigos. Bromear, pasear, salir de fiesta…
  • Puedes hacer de éste un día “normal”, sin caer en la trampa de la tristeza a la que te induce la publicidad. O bien, hacerlo especial.

Todo depende de ti. Sea como sea, disfrútalo (o inténtalo) y no le des más castigo a tu corazoncito, que no se lo merece.

Imagen de Pulpolux!!!