De cada persona se aprende algo

De cada libro puede aprenderse algo, aunque sea una palabra nueva. Hasta de los que menos nos gustan podemos aprender. Así sea algo no tan positivo, como la manera precisa en la que no nos gustaría ver o hacer cualquier cosa.

Imagínate, si eso pasa con un libro, ¡¿qué se podrá aprender de una persona?!

La persona. Ese ser vivo que acumula experiencias, conocimientos y que, por parecido que sea a otro, siempre es distinto, único.

enseñarEntre las (pocas) cosas que tengo claras se encuentra ésta: No existe una sola persona, tan sólo una, de la que no se pueda aprender algo.

Independientemente de su edad, de su origen, de sus valores, de sus aptitudes y actitudes, de sus preferencias, de su apariencia y de cada uno de los detalles que te apetezca tener en cuenta…

Cada ser humano nos brinda la oportunidad de enriquecernos, ya sea porque nos enseñe directamente algo de lo que sabe o por lo que nosotros podemos observar.

Y también puede ocurrir como con ese libro que no nos gusta: que nos ayude a descubrir que vamos mejor por otro camino.

De ti hay mucho que aprender

De ti, sí. Habrá personas que no se molesten en observarte. La mayoría, de hecho. Cada uno de nosotros está más pendiente de sí mismo que de otros.

Esto no pretende deprimirte, sino tranquilizarte por si temes ser el centro de atención.

Pero muchas serán las que te escucharán, las que te observarán y aprenderán algo gracias a que tú estás aquí. No sólo tus seres queridos u otras personas con las que te relacionas a diario. Habrá otras, además.

Quizás se trate de un aprendizaje importante o crucial para sus vidas. O puede que un detalle, como tu forma de arreglarte el pelo.

Lo que cuenta es que, por el mero hecho de convivir, serás una fuente de la que otras personas aprenderán.

Cuenta que eres un libro vivo, único. Ya miren sólo la portada, hojeen con poco o mucho entusiasmo, se queden con un párrafo o una frase, o se apasionen leyéndote.

Te lo propongas o no. Te des o no te des cuenta, en algún momento estarás contribuyendo a la “construcción” que cada persona hace de la realidad. Estarás cambiando su mundo.