Haz ejercicio por amor a tu cuerpo

Entre los numerosos beneficios del ejercicio físico está el de que te ayuda a sentirte mejor con tu propio cuerpo.

No es raro, pues, que muchas personas que se sienten mal con su apariencia comiencen a practicarlo por esa razón:

Para ver si su autoestima mejora, una vez que haya mejorado su imagen.

No les gusta la persona que ven en el espejo o se horrorizan, quizás, con el número que observan en la báscula. Y empiezan un proceso de cambio cuyo punto de partida es la insatisfacción, el rechazo a su cuerpo.

ejercicio, cuidado personal

¿La meta? La meta es conseguir un cuerpo “aceptable” o “ideal” (dependiendo de lo que entienda cada uno por ello).

Lo hace mucha, mucha gente. Empiezan a hacer ejercicio físico (y/o una dieta) únicamente porque no se aceptan como son.

Sin embargo, esto hace el proceso más duro y difícil de lo que sería si partieran con una actitud más favorable.

Actitud positiva hacia el ejercicio físico

Cuando tú (si es el caso) te haces amigo de tu cuerpo, independientemente de lo imperfecto que sea, te resulta más fácil practicar ejercicio físico para lograr un cambio favorable.

Porque, como te quieres a ti mismo, tal y como eres, querrás cuidarte y procurarte lo mejor.

No un castigo. No un sacrificio. No una meta impuesta por lo que le gustaría a la sociedad. Porque, en ese caso, jamás serías lo suficientemente bueno.

Lo haces por amor a ti, a tu cuerpo; no por odio.

Ventajas de esta actitud

1) Disfrutas de todo el proceso y no sólo del resultado. Podrás ver lo bien que te sientes con el ejercicio físico desde el minuto uno; cómo éste mejora su estado de ánimo y le ayuda a liberar estrés (entre otros muchos beneficios).

2) Cuesta menos ser constante con el ejercicio cuando lo haces para cuidarte y logras disfrutarlo, que cuando lo haces para castigarte porque te rechazas como eres.

3) Estarás más dispuesto a probar cosas nuevas que saben a recompensa: Juegos, excursiones, otro tipo de ejercicios, etc.

4) Poco a poco, esa actividad realizada con gusto se notará también en tu apariencia exterior. Doble recompensa.

Conclusión: Mira el ejercicio como algo que haces para cuidarte, porque te quieres y lo mereces; no como una condena autoimpuesta para librarte de una imagen que odias. Es más fácil de lo que crees.