Mover las piernas para sentirse mejor anímicamente

Pasea, camina, pedalea, corre… Elige tu opción preferida. Ya sabes que tu cuerpo te lo va a agradecer, pero también tu mente.

Cuando mueves tus piernas, un paso tras otro, vas eliminando estrés y sintiéndote mejor anímicamente, facilitando esto que luego te concentres en lo que te propongas con menor esfuerzo.

Y si, además, adoptas el hábito de caminar o correr de manera regular, con ello estarás reforzando la confianza en ti mismo.

Sin duda, una gran recompensa para uno de los ejercicios más sencillos de realizar, siempre que tengas la fortuna de poder mover tus piernas para desplazarte.

Si es así y quieres conocer cómo repercute este simple ejercicio en tu bienestar mental, atento a estos efectos saludables.

correr

1. Liberas endorfinas: Las endorfinas son sustancias producidas por el organismo, conocidas fundamentalmente por su efecto analgésico, por ayudarte a aliviar el estrés y por reforzar el sistema inmunitario.

Puedes liberarlas mientras meditas en tu paseo; mientras escuchas música durante el mismo o mientras corres enérgicamente.

Existen muchas otras actividades con las que puedes producir endorfinas sin mover las piernas, pero ahora mismo el cuerpo nos está pidiendo marcha (un, dos, un dos…).

2. ¿Resultado? Te sientes más feliz: Al producir endorfinas se incrementa tu sensación de bienestar. Estás de mejor humor, más contento. Lo mismo que si te comes un buen postre, pero sin tener que preocuparte por las calorías extra.

Si te sientes deprimido, angustiado o preocupado por algo, experimentas un alivio instantáneo en tus tensiones. Y, mucho más beneficioso, puede ser realizar esta actividad con otra persona.

¿Por qué no sales a pasear o a correr con alguien? Cuando compartes una actividad tan sencilla como ésta, también notas cómo mengua ese sentimiento de soledad y aislamiento. Pruébalo con una buena compañía.

3. Te sientes mejor contigo mismo: Si te acostumbras a caminar o a correr a diario, además de los beneficios instantáneos que proporcionan las endorfinas, obtendrás otros a largo plazo.

Estás siendo constante, perseverante en la realización de una actividad. Desarrollas la autodisciplina necesaria para salir a mover tus piernas, aun cuando un día no te apetezca demasiado hacerlo.

Esa actitud del corredor (o “paseante”) puedes trasladarla a otras experiencias, a otros proyectos que exijan determinación y constancia. Porque tú ya sabes en qué consiste eso, cuando a diario te mueves con el propósito de sentirte mejor física y mentalmente.

¿No vas a sentir más confianza en ti mismo? Así es como se conquista todo lo grande: paso a paso.

Lo mismo que haces tú cada día, sea cual sea la distancia que recorras y el ritmo que adoptes: Adelantas una pierna y luego la otra, tal y como se resuelven los problemas y se abordan las situaciones difíciles.

¿Te apetece comprobarlo?

Comments

  1. El ejercicio no es un medio para alcanzar un fin. Es un fin en sí mismo. Cuando creemos que nos sacrificamos o esforzamos para alcanzar resultados estamos perdiéndonos lo mejor de él. Lo mejor de él es el preciso momento en que lo realizamos. Sentirnos vivos al respirar y el latir de nuestro corazón con la naturaleza a nuestro alrededor debería ser suficiente. Ese podría ser un buen pensamiento para los que creen que les da mucho trabajo hacer ejercicio.

    Gracias por el articulo. Felicitaciones.

    • Un buen aporte, Aaron. Ver el ejercicio como una actividad que tenemos la gran suerte de disfrutar, en lugar de verlo como algo que cuesta trabajo.

      La de personas que hay que están privadas de esta opción…

      Muchas gracias por venir por aquí y por comentar! Saludos!!

  2. Pues este es mi motor de vida y hace 2 años y medio que no puedo correr ni saltar ni nada de eso, solo caminar con dificultad y dolor, de una persona muy activa e inquieta me he vuelto alguien más lento y lamentáblemente, un poco menos alegre conmigo mismo. Y siento que me falta esa gasolina. Hoy estoy congelando mi carrera universitaria tras 2 cirugias en el tobillo sin los resultados ideales, por la opción de realizar una 3ra. No sé por qué escribo esto aquí…pero siempre supe que para ser feliz necesitaba unas zapatillas y un rato libre, y hace mucho que no lo consigo y no aguanto más. Leo tus publicaciones a diario tratando de animarme. Ha sido una ardua lucha, la gente que mas quiero me dice que no le de mucha importancia, pero es imposible, lo he tratado de ignorar, está ahi, está ahi doliendo y no precisamente mejorando. Tengo miedo incluso de perder a mi pareja por mi desánimo, estoy cansado de fingir que me siento bien cuando lo único que quiero es recuperar mi capacidad de moverme libremente, que es de donde he obtenido energia toda mi vida en mis 20 años.

    • Hola, Paul…

      Siento mucho por lo que estás pasando. Es una experiencia dura y te agradezco mucho que la compartas, porque quizás alguien la lea y se sienta reflejado en tu lucha.

      Eso es lo que estás llevando a cabo: una lucha muy difícil. Y es natural que te sientas cansado, exhausto, deprimido…

      Verás, yo no he vivido una experiencia tan dura como la tuya, pero sí he estado al lado de personas que han pasado por pruebas parecidas. (Antes me dedicaba a trabajar con personas con discapacidad. Gente que pasaba su vida postrada en una silla de ruedas, que necesitaba andador para caminar o que fue perdiendo la movilidad a causa de una enfermedad degenerativa. Hay muchas personas que están pasando por esto, desafortunadamente.)

      No te sientas mal por lo que te pasa o trates de fingir. Al contrario, exprésalo, háblalo (como has hecho aquí). Es natural que te falten las fuerzas y que sientas dolor por lo que perdiste.

      Pero no dejes de luchar. Ojalá pudiera infundirte un poco de esperanza y de fuerza.

      Por desgracia, la vida nos pone a veces pruebas muy duras. Y hemos de sobreponernos para seguir adelante, apoyándonos en las personas que nos quieren, dando valor a lo que tenemos ahora, en este momento.

      Llegarán días en los que te lamentes de lo que has perdido y en los que mires alrededor y quieras tener las piernas ágiles de la persona que pasa a tu lado. Pero a ésos han de ir ganándoles los días en los que no mires atrás, sino a lo que puedes hacer ahora.

      Por lo que dices, has sido una persona muy activa, con inquietudes. Habrás perdido movilidad, pero esa chispa sigue ahí. Ahora es cuando más la necesitas; en esta carrera tan dura.

      Mira qué opciones tienes y aprovecha lo que la vida te ofrece ahora. Ojalá que, poquito a poco, vayas encontrando la manera de seguir, por duro que sea, y de disfrutar lo bueno que encuentres. No dejes de buscar, de investigar, de mirar hacia adelante…

      Te mando un abrazo y toda mi admiración, porque sé que no es fácil lo que estás pasando.

      Ánimo, Paul. Gracias de nuevo. 🙂