Mi experiencia trabajando en bloques de media hora

Desde que escribo en este blog he compartido diversas técnicas para aumentar la productividad, porque a todos nos interesa aprovechar bien el tiempo, ya sea el de descanso o el de trabajo.

En lo referente al trabajo, me convenció lo que reza la ley de Parkinson. Comprobé que, cuando no acotas las tareas en el tiempo, éstas pueden prolongarse mucho más allá de lo deseable.

Y entonces me decidí por probar una técnica que tiene en cuenta ese principio: la técnica pomodoro. Ésta se basa en trabajar concentrado en una tarea por un tiempo limitado (25 minutos), descansar y volver a la carga.

20 segundos

Quienes la han probado dan fe de su eficacia.

Eso sí, durante ese período de tiempo no puedes hacer un pequeño respiro para mirar el correo, para comerte una galletita o para mirar cómo cae la lluvia tras la ventana. No puedes parar ni pensar en cualquier otra cosa que no sea la tarea que tienes entre manos.

Yo probé, pero encontré tres problemas al inicio:

  1. Arrancar: Era muy difícil zambullirse de golpe en la tarea desconectando de todo lo demás.
  2. Mantener la atención: Aunque parezca que no es demasiado tiempo, media hora a piñón fijo en una tarea se hace larga para quienes nos “dispersamos” fácilmente, hasta con el ruido de una mosca.
  3. Parar: Lograba estar plenamente concentrada y al poco se cumplía la media hora. Con lo que me había costado concentrarme, ¿era buena idea parar en ese momento?

Sí, es una buena idea

Las dificultades que he mencionado las fui superando cuando me decidí a no hacer la media hora de golpe. Como vi que no me salía, comencé por bloques de 10 minutos.

Total, es como cualquier otro entrenamiento. Como correr, por ejemplo. Si no puedes correr media hora seguida, empiezas por bloques de menos minutos y vas aumentando. Así, hasta llegar a esa media hora.

¿Funciona? Según mi experiencia, sí. No conozco una técnica que sea tan simple y a la vez tan efectiva como ésta:

Trabajas a todo trapo durante media hora; descansas unos minutejos (unos 5’) y luego vuelves a la misma tarea (si no has terminado) o a otra diferente (por otros 30’).

Rindes mucho más y te cansas mucho menos. Y, al ver el buen ritmo que llevas, también repercute favorablemente en la motivación.

Si no lo has probado, inténtalo y te convences por ti mismo. Pero, si te decides, habrás de adaptar la técnica a ti (no al revés: tú adaptarte a la técnica).

Tendrás que ir haciendo ajustes hasta descubrir cómo funciona mejor en tu caso. ¿Trabajo en bloques de 30’, de 40’…? ¿Descanso de 5’, de 10’…? Eso, sólo puedes saberlo tú.

Espero que te sirva.