10 Razones para luchar por un objetivo muy, muy difícil

Si te sientes abrumado porque piensas que tu objetivo es difícil y que está lejos de tu alcance, esto es para ti: Inténtalo.

¿Necesitas razones para decidirte a hacerlo? A ver qué te parecen las siguientes:

1) Porque pondrás a prueba tus límites

Cuando te acomodas en lo conocido y en lo que puedes conseguir fácilmente, te estás privando de la oportunidad de crecer y de derribar barreras.

El progreso se consigue cuando te atreves a ir más allá, cuando te desafías a superar límites, obstáculos, problemas…

2) Porque descubrirás lo creativo que eres

objetivo difícil

Para superar todos esos obstáculos que hay entre tú y ese objetivo difícil, necesitarás explorar soluciones. Necesitarás buscar continuamente nuevas formas de hacer las cosas, quizás alternativas en las que no habías pensado anteriormente.

Ya verás, cuando entres en materia, que tu creatividad despierta cada vez que te preguntes: ¿Cómo lo hago?

Notarás que cada vez es más rica y flexible. Algo que aprovecharás, de paso, en otras áreas de tu vida.

3) Porque aprenderás de la experiencia

El aprendizaje está aparejado a ese “Cómo lo hago” y a todo lo que ocurra mientras persigues el objetivo.

Triunfes o fracases, lo que aprendes no te lo quita nadie. Y eso también lo puedes trasladar a otras experiencias que vivas.

4) Porque saldrás de la rutina

Quedarte anclado en la rutina, sin límites que batir, sin cumbres que coronar, sin pequeños ni grandes desafíos… es de un aburrimiento supino, ¿no te parece?

Sacúdete el muermo y échale una pizquita de emoción a tus días.

5) Porque te harás más fuerte

Cuando te lanzas a conquistar algo difícil, puedes darte de bruces contra el suelo o salir victorioso. Con las dos cosas te haces fuerte.

Si ganas, está claro. Te sientes contento por el logro y motivado para ir incluso más allá.

Y, si pierdes, habrás aprendido bastante por el camino (incluyendo lo que no funciona). Lo que te pone en mejor situación de la que estabas cuando empezaste, si decides volverlo a intentar.

6) Porque rectificar es de sabios

No pasa nada por dar un paso atrás y probar otras opciones. Si ocurre, no te sientas mal. Porque, cuando intentas algo y te equivocas, ganas más que si nunca lo hubieses intentado.

Además de fuerza, resistencia y coraje… ¡sabiduría!

7) Porque lo más difícil es el inicio

Muchas personas se quedan quietas en lo conocido. También son muchas las que hacen un leve intento por conseguir algo ambicioso y que, cuando ven que no es un camino de rosas o que les costará más de lo que están dispuestos a ofrecer, tiran la toalla.

Ése es el tramo más difícil: el inicio. Donde se le tiene miedo al reto y donde, además de los límites reales, surgen otras excusas (que son sólo eso: excusas).

Una vez que estás caminando se ven las cosas de otra manera.

8) Porque demuestras que llegas más allá

Lo más importante es que te pruebas a ti mismo que eres capaz de ir más allá de lo que creías en un inicio. De paso, puede que le tapes la boca a más de uno.

Y quizás te conviertas en una fuente de inspiración para alguien, ¿quién sabe?

9) Porque aprovechas la vida

La vida es una aventura que merece ser vivida. No dejes pasar las oportunidades pensando que se presentan en cualquier momento. ¡Aprovéchalas!

Haz tu vida a tu manera y persigue lo que es importante para ti, aunque cueste, aunque sea duro… Ya habrá tiempo para estar muy quieto.

10) Porque… ¡TE DA LA GANA!

La razón más convincente de todas. 😉