10 Ideas para recargar tu batería

Hace unas semanas que tengo teléfono móvil (no por mi gusto) y hay que ver con qué rapidez se le descarga la batería. Todos los días hay que conectarle el cargador una o dos veces.

Claro que a los humanos nos ocurre lo mismo que a esos aparatejos: Si no cargamos pilas, no funcionamos.
teléfono móvil
En nuestro caso, tenemos distintas y variadas opciones para recuperar energías, entre las necesarias y las optativas. Comenzamos con las primeras:

1. Dormir

Muchos de nosotros necesitamos dormir entre 7 y 8 horas. Nada como ese descanso nocturno, largo y reparador.

Quienes tenemos problemillas en este área, sabemos de primera mano que una buena noche de sueño incide tanto en el rendimiento como en el bienestar general. Si tú también los tienes, ponles remedio. Acude a tu médico, si hace falta.

2. Comer bien

Igual que lo anterior. Los alimentos son combustible para tu cuerpo y tu mente. Si quieres recuperar energías y sentirte mejor, no les eches cualquier cosa.

3. Hacer ejercicio

El cuerpo se hizo para moverse y el ejercicio físico sirve para mantenerlo en buen estado y recargar fuerzas, al nivel del sueño y la alimentación.

Es más. La actividad física también es importante para tu bienestar mental. Hace que te sientas más despejado, más sereno y te protege del estrés venidero.

¿Qué tal si te pones un calzado cómodo y te regalas una caminata de 30 minutos? Yo te sigo.

4. Dedicar tiempo a tus cosas

¿Qué cosas? Un baño tranquilo, la práctica de un hobby o una visita a la peluquería… Esas cosas que constituyen un homenaje que te haces a ti mismo; las que sean.

En lugar de sentarte frente a la tele o cualquier chisme electrónico, mímate. Disfruta del momento, así sea breve. No es un lujo, sino una necesidad.

5. Reír

Cuando estás bajo de energía, los problemas crecen, se sobredimensionan… y casi que reírte es más difícil.

Pero, si tienes la oportunidad, no la dejes escapar. Déjate llevar por el próximo chiste que te brinde la realidad (que es muy generosa en esto) y ríe con ganas.

Buena parte del estrés dejará sitio a la calma… ¡y a otra rayita más de batería!

6. Compartir tiempo con la familia

Tus seres queridos (familia, amigos…) son cargadores naturales de tu batería. Todo lo contrario hay que decir de ciertos individuos, que son vampiros de la energía.

Nadie mejor que tú sabe qué compañías te hacen sentir bien. Comparte más tiempo con estas personas y aléjate de… ya sabes quién.

7. Meditar o dormir una siesta

Cuando meditas, te centras en tu respiración y en cada pequeña sensación que tu cuerpo experimenta. Vas dejando atrás las tensiones y recreando un estado de paz que te reconforta.

Dormir una siesta es como si apretaras el botón “reinicio” en un ordenador. Tras unos minutos, estás más fresco y con más energía pa’ lo que te echen.

Adoptar uno de estos hábitos estaría muy bien… ¡o los dos!

8. Practicar la gratitud

La risa no es el único instrumento con el que cuentas para sacudirte las malas vibraciones en un instante. También está este valioso recurso: la gratitud.

Pasar demasiado tiempo pensando en lo que anda mal en nuestra vida descarga la batería a una velocidad fulminante. Eso puede evitarse pensando en lo que sí anda bien. Algo habrá… y recordarlo da otro puntito de fuerza.

9. Cambiar el chip

Creo que esa expresión ya no se usa. Bueno, digamos: desconectar de una actividad para centrarse en la siguiente. Por ejemplo, dejar el trabajo en el trabajo para pensar en cosas distintas.

Si no puedes hacerlo “de golpe”, crea tu propio ritual de desconexión (cosa efectiva). En el caso del trabajo, quizás un breve paseo por un lugar agradable antes de volver a casa te ayude a despejar la cabeza o puede que prefieras darte una reconfortante ducha… Son ideas.

10. Leer / Escribir

Al meterte en una lectura que te gusta, los demás pensamientos guardan silencio en tu mente. Es relajante, placentero y después de cerrar el libro puedes conciliar el sueño más fácilmente. Como antesala a una noche reparadora no está nada mal.

La escritura es otro recurso que hemos mencionado bastante. También sirve para descargar la mente de pensamientos negativos, a fin de que otros más edificantes tomen su lugar.

 

Espero que alguna de estas propuestas te sea útil. Aunque, quizás pienses: “Anda ya… Si no tengo tiempo ni de respirar…

Tú verás. Yo te recomendaría que te tomaras un tiempo para recuperar energías. Porque un teléfono móvil, cuando tiene el 5% de batería, funciona más o menos igual. Pero nosotros vamos empeorando el rendimiento conforme baja la carga…

Al final, lleva el mismo tiempo “recargarse” y proseguir la faena, que seguir adelante con la energía por los suelos. Sólo que en el segundo caso se pasa peor. ¿A ti no te lo parece?