4 Ejercicios para relajarte respirando

Cuando estás fastidiado o con los nervios de punta, a ver si encuentras algún ejercicio más rápido, sencillo y efectivo que éste: respirar profunda y tranquilamente.

Tus problemas no desaparecen al entornar los ojos y respirar despacio. Pero, en instantes, tu estado es otro: uno más despejado, calmado y consciente.

el arte de respirarComo seguro que has constatado lo anterior por ti mismo, aquí vamos a apuntar algunos ejercicios que tienen que ver con la respiración. Lo mismo, hasta eliges uno para hacerlo ahora. No sería mala idea…

1. Respira “in crescendo”

Inhala y exhala el aire despacio, cuatro o cinco veces.

Comienza gradualmente a hacer las inhalaciones y las expiraciones más lentas (medio segundo, un segundo o dos, cada vez).

Cada vez que inhales/exhales intenta llenar/vaciar al máximo tus pulmones; hasta “el tope”.

Ya está. Un ejercicio simple con grandes resultados.

2. Concéntrate en un punto

Dirige tu vista hacia un punto pequeño. Puede ser el pomo de la puerta, un interruptor, un detalle en la pared.

Fija ahí tus ojos, mientras comienzas a respirar lenta y profundamente.

Esto no sólo es relajante, sino que te viene de perlas si pretendes concentrarte. De hecho, este ejercicio está también recopilado aquí: 11 Ejercicios para entrenar la concentración.

3. Tensión / Relajación

Siéntate en una silla. Inhala. Y, durante la inspiración, procura tensar tus músculos cuanto puedas.

Contrae los músculos de tu cara hasta hacer una mueca: frunce el ceño; cierra los ojos con fuerza… El resto del cuerpo, igual. Aprieta los puños y hasta los dedos de los pies.

Inclina poco a poco la cabeza hacia las rodillas.

Cuando exhales, sopla de un tirón (que la respiración sea audible), mientras vas liberando los músculos, descansándolos.

Un ejercicio ideal para relajar el cuerpo en un “pis-pas” y eliminar pequeñas tensiones.

4. El saludo al sol

Si prefieres estar de pie, levántate.

Despacio, ve llenando de aire tus pulmones con los brazos estirados hacia arriba. Ponte de puntillas y levanta bien la cabeza.

Al exhalar, regresa lentamente a tu posición original.

Éste es para estirar los músculos, de paso que se relaja tu castigado cuerpecillo.

Si pones en práctica alguno de estos ejercicios, ojalá que te sea muy provechoso. Y, si quieres más, aquí tienes otros que recopilamos en su día: 3 Ejercicios respiratorios para relajarse.