La mentira, lejos de mi casa

Por una razón o por otra, todos hemos mentido alguna vez. Así como hemos comprendido, perdonado o condenado mentiras que nos han dicho.

Y lo que nos queda…

Seguiremos viviendo rodeados de mentiras, de falsedades, de estafas, de medias tintas y de segundas intenciones.

Seguiremos escuchando o leyendo palabras bonitas encubriendo una cloaca de hipocresía.

Es lo más probable. Seguramente, no pase un sólo día de nuestra vida sin que estemos expuestos a algún tipo de engaño.

Sin embargo, hay algo que tú o yo podemos hacer para estar más cerca de la verdad: observar los actos.

en casa

Con palabras es fácil engañar, pero las acciones no suelen mentir.

¿Por qué te cuento todo esto?

Apuesto a que alguna vez, tal y como me ha pasado a mí, te has sentido engañado por quien no esperabas que traicionara tu confianza.

Y, tal vez, esa persona trató de reparar la mentira con disculpas, con excusas dulces.

Hasta que más tarde te diste cuenta de que, quien acostumbra a mentir en cualquier cosa, también está acostumbrado a pedir perdón de mentira.

Total, son sólo palabras.

¿Qué me han enseñado las experiencias de este tipo?

Que he de fijarme más en lo que hace la gente que en aquello que dice.

Si se trata de una persona cercana, observo cómo trata a los demás, cómo reacciona ante distintas situaciones y todas esas cosas.

Y, como actitud prudente, te la recomiendo. Fíjate en las acciones. A través de ellas es como realmente se conoce a cualquier persona.

¿Por qué te la recomiendo?

Porque, si bien podemos ser engañados por desconocidos, hacer la vida al lado de un mentiroso es otro cantar.

Un amigo o una pareja, por ejemplo. Si engañan a otros con una facilidad pasmosa (y tú lo estás viendo), ¿por qué no lo van a hacer contigo?

No sé tú. Yo sé que lo más seguro es que me engañen ahí afuera más de una vez. Pero me resisto a compartir mi intimidad con una persona que he comprobado que es muy falsa con otros.

Si puedo elegir, quiero tener al lado a alguien en quien pueda confiar; alguien que, aunque suelte alguna mentirijilla de tanto en tanto, sea congruente con sus actos.

¿No elegirías tú lo mismo?

Imagen de » Zitona «