Reinicio mental inminente

botónComo una computadora bloqueada que necesita reiniciarse para seguir funcionando o como un vaso al que no le cabe una gota más de agua.

Así mismo está mi cabeza en estos momentos: Incapaz de pensar, entender o escribir una sola palabra más. ¿También la tuya?

En mi caso, llevo a las espaldas unos días muy duros remodelando esta página, exprimiendo mis modestas capacidades hasta sacarles todo el jugo posible. Tanto exprimir… que se han quedado secas (momentáneamente).

Seguro que alguna vez has vivido este estado de extenuación (física o mental), para el que la única solución efectiva es ésa: reiniciar el “sistema”.

Quizás no puedas hacerlo en este momento y, como yo estoy haciendo ahora, recurras a un parche de emergencia.

Parches como: estirar las piernas 5 minutos, beber un buen vaso de agua (o café), conectar el piloto automático o aprovechar para describir la vivencia en tu diario (o en un post como éste).

Parches, a fin de cuentas, que no hacen sino postergar un poco el reinicio necesario.

Porque, si no hay tal reinicio, el cuerpo y la mente desconectarán por su cuenta:

Las distracciones se multiplicarán, al tiempo que los errores. El cuerpo perderá sus ganas de sostenerse y puede que, con un sutil o descarado dolor de cabeza, nos eche una buena regañina.

¡Ay, no! ¿Para qué más sufrimiento?

Pulsemos el REINICIO

Tranquilo. El mundo no se hundirá porque nos tomemos un poco de tiempo para restablecernos.

Y será poco, en serio. Quizás nos baste un paseo de media hora o dedicar la tarde a ordenar una colección de cromos: A algo relajante, que no tenga nada que ver con lo que nos ha dejado la mente embotada.

Habría algo más que temer si “El Creador” nos hubiera instalado un “Windows” en la mente, que tardaría en reiniciarse un mes largo. 😆

No es el caso, menos mal. Bastará con divertirnos un poco, con dispersarnos unas horas sin culpa ni remordimiento alguno.

En un rato volveremos, frescos como lechugas, reiniciados. Y problema resuelto.

Estaremos en condiciones de pensar, de concentrarnos y de entender lo que ahora mismo parece que está escrito en klingon.

¿Listo? Pulsemos el botón. (Tres… dos… uno…) Mmmm… Qué paz…