Aprende a controlar la ansiedad

¿Alguna vez has estado en una situación que te provocó sudores, taquicardia y dificultad para respirar? Es probable que no estuvieras teniendo un ataque al corazón, sino un ataque de ansiedad.

Si padeces trastornos de ansiedad, aprender a manejarlos es el primer paso para superarlos.

La ansiedad se caracteriza por reacciones extremas a situaciones de miedo.

Cuando, por ejemplo, sientes que alguien te persigue por una calle oscura, te asustas (tu corazón se acelera, te sudan las palmas de las manos…). En ese momento, se intensifican tus sentidos y sientes una descarga de adrenalina que puede salvar tu vida. El peligro es real.

muy estresadaOtras veces, el miedo nace por el temor a otras cosas; no propiamente por la peligrosidad de la situación que se está viviendo.

Quedar atrapado en el tráfico puede provocar ansiedad porque se teme lo que pueda pasar por llegar tarde al trabajo.

Empezar en un nuevo trabajo, también.

No conocer a nadie y el miedo a lo desconocido pueden ser detonantes para que estalle el pánico.

En definitiva, todo el mundo experimenta el pánico o la ansiedad en pequeñas cosas a lo largo de su vida. Es algo normal e incluso saludable.

En situaciones nuevas es habitual que surja el miedo, pero cuando el resultado que tememos no se materializa, la ansiedad debe desaparecer. Algo que no les sucede a quienes padecen ansiedad crónica.

Si padeces ansiedad de vez en cuando o, quizás, un trastorno de ansiedad más generalizado, hay algunas cosas que puedes hacer para mantener la ansiedad bajo control:

1. Consultar con un profesional

Eso, lo primero. El  auto diagnóstico de cualquier tipo de problema físico o mental puede resultar equivocado y peligroso.

Un psicólogo puede ayudarte a entender tu ansiedad para que puedas hacerle frente con técnicas saludables y eficaces.

2. Dormir lo que necesitas

Durante el ciclo del sueño, el cuerpo pone en marcha todos los mecanismos de recuperación tanto físicos como psíquicos.

Además, te sentirás más descansado y de mejor humor después de varias horas de sueño reparador.

La mayoría de las personas necesitan unas ocho horas de sueño por noche, aunque esta medida puede variar según las personas.

3. Hacer ejercicio de forma habitual

El ejercicio te ayuda a utilizar el oxígeno de manera más eficiente. Además, ayuda a llevar más oxígeno al cerebro y también aumenta la capacidad de concentración, que puede ayudarte a ver las soluciones a los problemas en lugar de, simplemente, preocuparte por ellos.

¡Ah! Y te ayuda a protegerte del estrés que está por venir.

4. Dedicar un tiempo cada día a meditar

¿Por qué no? La meditación es mucho más que recitar mantras.

Si no tienes la costumbre, quizás quieras probar con sencillos ejercicios respiratorios como éstos. Sólo cinco minutos al día de quietud física y mental, concentrándote en la respiración, te servirán para comenzar un entrenamiento muy útil.

¿Su fin? Evocar ese estado de calma en situaciones críticas, cuando más la necesitas.

5. Aprender a racionalizar tus miedos

Cuando sientas que el pulso comienza a acelerarse, cuenta hasta diez. Es un buen truco. Mientras estás contando, tu mente se centra en contar, no en la situación que está disparando tu ansiedad.

Así puedes sosegarte en el momento clave para, poco a poco, tomar el control.

En los casos más serios, la clave va a estar en que puedas ir analizando esos miedos irracionales y cuáles son tus respuestas a los mismos. Para que, progresivamente, vayas desmontando el miedo y enfrentándote a esas situaciones sin que te afecten tanto.

6. Evitar el alcohol

Se podría pensar que una copa de vino viene bien para relajar tensiones, pero lo cierto es que el alcohol es un depresivo. En situaciones de ansiedad, trata de alejarte de él para no añadir otro problema más al lote.

7. Practicar actividades relajantes

El estrés puede privarte de tu energía y eliminar tu ilusión por las cosas. Para evitarlo, dedica un tiempo al día a hacer algo que te guste. Por ejemplo, pintar, leer, escuchar música o cualquier otra afición.

La ansiedad puede llegar a tu vida en cualquier momento. Es algo normal. Pero cuando ésta se convierte en una compañera habitual, tu vida puede complicarse mucho a todos los niveles.

Si crees que tu ansiedad empieza a adueñarse de tu vida y cada vez te causa más problemas, busca ayuda profesional. No hay necesidad de que sigas sufriendo.

Imagen de Michael Clesle

Comments

  1. Me ha encantado el articulo, la verdad que que buenos consejos, creo que me pondre a hacer el numero 7 porque la verdad es que de actividades relajantes no hago ninguno la verdad..

    • Casandra - TBM says:

      Muchas gracias, Fabiola.

      Seguro que hay alguna actividad de ese tipo que te hace mucho bien. Ojalá que la encuentres y la disfrutes. 🙂