Atrapado en la rutina de una vida sin ilusiones

En este momento, quizás no tengas graves problemas a la vista. Tu vida discurre apaciblemente, entre obligaciones y compromisos varios. El mundo se mueve y tú le sigues, simplemente.

Puede que incluso tengas salud, familia, trabajo y amigos. Eso que tanta gente anhela. Pero, por alguna razón, la rutina te succionó el entusiasmo, las ganas de celebrar cada día… Y vives inmerso en una terrible insatisfacción.

Experimentas una apatía difícil de describir o justificar. Ni tú mismo entiendes qué ocurre, pero sí sientes el vacío que produce.

La buena noticia es que de ahí se sale. Tú no serás ni la primera ni la última persona en conseguirlo.

atrapado
Lo primero que se necesita, ya lo tienes: Te has dado cuenta de que quieres vivir de otro modo. Ahora viene lo bueno: ¿Cómo empiezas a salir de ahí?

Aquí tienes algunas propuestas:

Céntrate en el presente

Buena parte de nuestras ilusiones y energías se nos van cuando vivimos lamentándonos por situaciones pasadas o demasiado preocupados por las que se avecinan.

La vida es ahora, hoy. Y hoy hay de todo un poco: situaciones que no funcionan lo bien que sería deseable, junto a otras que sí lo hacen.

Dale su valor a lo que sí funciona. Celébralo, si puedes.

Y mira de cerca eso que te interesa cambiar o mejorar HOY, ahora. Libérate de todo lo demás, incluyendo esas creencias infundadas de que no eres lo suficientemente bueno, valiente o lo que fuera.

Asume tu responsabilidad

Si culpas a los demás o a ti mismo por las circunstancias en las que estás ahora, deja de hacerlo. Es otro dispendio de energía.

Tu poder para cambiar lo que deseas aumenta cuando logras convencerte de que eres tú quien dirige tu vida. ¿Quién si no?

Es cierto que contraemos obligaciones y que la realidad puede recortarnos las opciones disponibles para movernos en otra dirección. Sí.

Pero opciones (aunque pocas) siempre hay. Las oportunidades también llegan (y más si las buscas).

Da el primer paso

Sé activo persiguiendo lo que quieres. ¿O vas a dejar que otros lo hagan por ti?

Es hora de decidir qué pequeña cosa quieres cambiar dentro de esa rutina de ladrillo. Cuando des ese primer paso, te sentirás mejor y podrás dar el siguiente.

Apóyate en los demás

Rodéate de gente que te apoye y evita a ésa que te pone la zancadilla. (Mira que repetimos esto veces…)

Y si la situación se te va de las manos porque sea realmente complicada, acude a un psicólogo, por ejemplo.

La cosa es que busques tantos apoyos como puedas. Todos nos necesitamos y ahí habrá alguien dispuesto a darte la mano. ¿O es que tú no lo harías para ayudar a un amigo?

Conclusión

Si estás insatisfecho, aburrido o harto del bucle en que se ha convertido tu existencia, sólo tú puedes romperlo.

Acepta el reto y empieza a dirigir tu vida, que hay buena gente de tu lado. 😉