Añade actividades que te llenen de energía

La habilidad de gestionar el tiempo no incluye únicamente eso, el tiempo, sino también la energía que vamos gastando o recuperando a lo largo del día.

Hay actividades que suponen un desgaste de energía. Algunas de ellas, un auténtico despilfarro. Mientras que otras actividades ayudan a recuperarla.

En común, tenemos las básicas. Por ejemplo, un trabajo exigente supone un gasto y una tarde haciendo algo que nos gusta mucho, una recuperación.

Esto podría explicarse con matemáticas. Si sólo hacemos actividades que resten y resten energía, acabaremos con un valor negativo: hechos polvo.

despierta

Yo misma he caído en este fallo, diseñando lo que yo pensaba que era una sabia y eficiente distribución del tiempo: De tal a tal hora, trabajo en esto. Después, en aquello… Y, más tarde, en lo otro. Así, día tras día. Gastando, sin reponer.

Pero las matemáticas son implacables. Si tienes un saldo positivo de energía y sólo restas, lo gastas y hasta terminas debiendo. Al final del día o de la semana, estás como si te hubiera pasado por encima una apisonadora.

Actividades que sumen energía

La cosa cambió cuando fui incorporando actividades para recuperar la energía perdida: un poquito de ejercicio, un rato de juego, un paseo, etc. Ese tipo de actividades, que no tienen porqué ser las mismas en tu caso.

¿Qué te re-energiza a ti? Cocinar, charlar con tu mejor amigo, montar en bici… lo que sea. Elige 4 ó 5 actividades que carguen tu batería. (Como sugerencia: 10 Ideas para recargar tu batería.)

¿Cuál es la propuesta?

EQUILIBRAR

Tras un dispendio de energía, realiza una de esas actividades que la repongan. Ve alternando actividades que resten y actividades que sumen.

Por ejemplo, después de hablar un rato con alguien que te ha dejado la moral (y la energía) por los suelos, dedícate un masaje, un baño espumoso o un cafetito delicioso.

Así repones la energía que se va yendo y evitas llegar al final de la jornada hecho un guiñapo y sintiéndote fatal.

El “truquito” funciona. Y no sólo te sientes mejor ese día, sino que al siguiente no partes con saldo negativo.

Claro, va a haber días distintos. Días difíciles en los que ocurra algo que consuma toda nuestra energía. Total, habrá que ir reponiéndola despacio. Qué remedio.

Espero que hoy no sea uno de ésos y que tengas ahí previstas un puñadito de actividades de las que suman.