Cómo alejarse de una mala amistad

¿Cómo sabes que una relación de amistad está siendo tóxica para ti?

Hace tiempo hablamos de algunas razones para plantearte si continuar una amistad.

humo tóxicoEntre ellas:

  • Que la relación gire únicamente en torno a lo que le pasa a tu amigo (o amiga). Sus problemas, aventuras, sentimientos u opiniones, siempre están antes que los tuyos.
  • Que tengas que hacer lo que le interesa a tu amigo/a, si no quieres que se moleste.
  • Que te sientas mal contigo mismo; cada vez con menos confianza y más hundido.
  • Etc.

Lo que cuenta es que, cuando una relación está haciéndote mal, tú lo notas, lo sientes.

Quizás lleves tiempo intentando que la situación cambie, sin éxito. O incluso hayas pensado en dejar a un lado la amistad, pero te sientes culpable.

En realidad, no hace falta que cortes una amistad de años “a la brava”, de un día para otro. Podrías probar, simplemente, a distanciarte un poco.

¿Para qué? Para minimizar la influencia negativa de esta persona en tu vida, dándote el derecho de rodearte de personas con actitudes más constructivas.

A medida que vayas tomando el control de la situación y si tu amigo/a no está nada conforme con el cambio, ahí sí podrías encontrar la determinación para decirle: “Esto es lo que hay.”

A ver… Apuntemos sugerencias sobre cómo puedes tomar las riendas:

Pon algunos límites

Empieza diciendo “no” a ciertas peticiones que no te apetece atender. Por ejemplo: “No, esta tarde no saldré contigo, porque voy a hacer limpieza.”

Háblale de tus necesidades

¿Limpieza? Quizás tu amigo/a se quede a cuadros, porque hasta la fecha has venido dándole prioridad a él/ella respecto a otras cosas.

Déjale claro que tienes una vida; otras relaciones, compromisos y obligaciones que demandan tu atención.

Cultiva otras relaciones

Invierte menos tiempo en él/ella y más en otro tipo de relaciones. Ya sabes, con personas que te hagan sentir bien contigo mismo y a quienes tú también les alegres la vida.

Piensa que cuando dedicas mucho tiempo a una relación tóxica, todas estas personas están privadas de tu compañía y tú de la suya.

Distánciate

Si lo anterior no funciona y tu amigo/a comienza a echarte en cara lo mal amigo que eres y lo que has cambiado (a peor), espacia aún más el contacto que mantienes con él/ella.

Corta por lo sano

Si llegas a un punto insostenible, donde sientes que no tienes nada que perder, corta con la relación.

Sin violencia, sin traumas y, por supuesto, sin culpa.

No es culpa tuya que haya personas tan demandantes, tan insaciables. Da igual lo bien que te portes con ellas, lo mucho que les des y el caso que les hagas; siempre quieren más.

Si tu amigo/a se ha portado así contigo durante tanto tiempo, las probabilidades de que cambie son escasas. Ha recibido mucha atención de tu parte y no le compensa cambiar (y tampoco que tú lo hagas).

Pero tú no tienes porqué permanecer atrapado en una relación tóxica. El tiempo es un bien escaso y, por ello, es bueno invertirlo en otro tipo de relaciones, más constructivas para ti y para esas personas que, a buen seguro, están deseando crecer a tu lado.