Cambiar varios hábitos a la vez

Cuando te has propuesto adquirir varios hábitos saludables, muchos expertos en productividad recomiendan que te vuelques en uno de ellos y, después, en los demás.

De este modo, concentras todas tus energías en ese cambio y te aseguras de que el hábito esté bien consolidado antes de pasar al siguiente.

Sin embargo, hay que contar con las diferencias individuales. Porque hay personas a quienes les funciona mejor realizar pequeños cambios en varias áreas, para ir construyendo varios hábitos a la vez, poco a poco.

hábito del ejercicio

Por ejemplo, si te propones hacer más ejercicio y alimentarte de manera más sana, tienes dos opciones:

(1) La secuencial: Adquirir el hábito del ejercicio y, ya que esté bien establecido, ocuparte de la dieta.

(2) La simultánea: Abordar los dos cambios a la vez realizando pequeños ajustes. Irías cambiando progresivamente tu alimentación y haciendo cada vez más minutos de ejercicio al día.

¿Qué ventajas tiene la opción nº 2?

  • No demanda tanto esfuerzo ni concentración, porque el cambio es gradual (a tu ritmo).
  • Es menos “aburrido”. La opción 1 puede desesperar a los más impacientes, que no se ven trabajando un mes seguido (o más) en la misma cosa, sin poder pasar a la siguiente.
  • Los cambios se “apoyan” unos a otros. Es natural que, cuando vas realizando cambios positivos en un área, otras se vean afectadas de igual manera.

Hablando del último punto: No hay cambio pequeño.

En el ejemplo que hemos visto, si tú decides cambiar tu rato de ver televisión de la tarde por un rato de ejercicio, no vas a consumir ningún aperitivo grasiento mientras te mueves (cosa frecuente cuando se está frente a la tele).

Con lo cual, el cambio en el ejercicio estaría ayudando a que el de la dieta fuese más fácil.

Personalmente y después de haber probado las dos alternativas, encuentro más fácil la primera opción. La adapto mejor a mi persona, generalmente.

La segunda opción me ha funcionado sin planteármela (por inercia). Por ejemplo, si consigo levantarme más temprano, tengo más tiempo para hacer ejercicio, más tiempo para escribir aquí… y, sí, se produce una cadena virtuosa muy interesante.

Ahora, eres tú quien tienes que plantearte cómo te resulta más sencillo proceder cuando quieres cambiar varios hábitos: Centrándote sólo en uno, por orden, o cambiando despacito en dos o tres a la vez.

¿Cómo te funciona mejor?