Demasiados preparativos y poca acción

La preparación es decisiva antes de lanzarte a un objetivo o de comenzar con un trabajo. Así, tanteas el terreno, identificas los posibles obstáculos y elaboras tu plan de ruta. Cosa muy eficiente, sin duda.

planificaciónEl problema viene cuando esta etapa de preparación se extiende tanto que apenas si deja tiempo para la acción real.

A ti te da la sensación de haber estado trabajando, pero no ha habido ningún avance. ¡Ni tan siquiera te has movido del punto de partida!

La preparación útil

Preparar o planificar un trabajo sólo es útil si cumple su función, que es hacerte el trabajo “real” más sencillo. Cuando una hora de preparativos, por ejemplo, hace que ejecutes de manera más eficiente el trabajo que sea.

Pero, si te excedes en preparativos, lo que estás haciendo es procrastinar. Es decir, postergar la acción.

¿Ejemplos? El ejercicio físico, leer un libro, hacer dieta…

Tomemos el primero de ellos: El ejercicio físico.

Buscas distintos materiales que te ayuden a hacer tu plan de ejercicios. Haces el susodicho plan. Lo retocas. No estás convencido y buscas más materiales.

Te auto-convences de que estás empleando bien el tiempo para hacer el plan infalible, pero no es así.

Lo que te ayudará a conseguir tu objetivo es que pases a la acción cuanto antes, sin dedicarle un exceso de tiempo a los preparativos.

A mí me pasa esto en ocasiones. Invierto demasiado tiempo preparando temas para escribir y tengo la sensación de estar trabajando todo el día.

Siendo honesta conmigo misma, he de admitir para mis adentros que el día que ocurre es porque no tengo ganas de escribir y, por eso mismo, empleo tanto tiempo buscando información y demás. Así me convenzo de estar haciendo algo productivo… Pero, no. Ya ves que no es la verdadera razón.

Cuando te descubras a ti mismo demorando la hora de comenzar por estar entretenido en los preparativos, pregúntate si éstos están cumpliendo su función. Si es así, perfecto.

Si no, no te engañes. Puedes estar cansado; puedes sentirte inseguro a la hora de comenzar con tu objetivo o tener un día perezoso. Identifica la verdadera razón por la que dilatas el momento de empezar.

¿No será una excusa?

Aquí está la razón por la que no haces eso que te has propuesto.