La nutrición perfecta para una piel sana y brillante

Nuestra piel es lo primero que los demás ven de nosotros. Pero para que su apariencia sea la mejor, necesitamos mirar en nuestro interior.

beber aguaNuestra forma de comer y de alimentarnos tiene un reflejo inmediato y real en nuestra piel, por lo que es fundamental saber nutrirse correctamente para tener una apariencia saludable.

La piel puede considerarse como un órgano más, como la última capa de nuestro cuerpo y la primera que tiene contacto con el exterior.

Por eso, cada vez que hay un problema en el interior de nuestro cuerpo, se refleja en nuestra piel. ¿Alguna vez has notado que tenías la piel de la cara opaca y sin brillo? Seguramente tenías algún tipo de dolencia en ese momento.

Para evitar que la piel parezca poco sana, debemos alimentar el cuerpo correctamente. Comer de forma saludable mantiene la piel sana, fresca y tersa.

Aquí tienes algunas ideas para que el aspecto de tu piel –y tu salud en general- mejoren:

Come bayas

Las bayas de todo tipo están llenas de antioxidantes. Sabemos que éstos combaten los radicales libres que se producen en el cuerpo debido a la actividad celular.

Los radicales libres son los responsables de la aparición de las arrugas, la flaccidez de la piel y otros signos de envejecimiento.

Para mantener la piel firme, tonificada y con el mejor aspecto posible, es importante mantener a raya los radicales libres.

Para ello, nada mejor ni más delicioso que comer fresas, arándanos, moras y otros frutos silvestres.

Bebe mucha agua

El agua es fuente de vida y nuestro organismo está formado, en su mayoría, por ella. El agua ayuda al cuerpo a eliminar las toxinas y es necesaria para que los órganos internos funcionen bien.

Acostúmbrate a beber agua durante el día y notarás la diferencia.

Prueba el té verde

El té verde contiene unas sustancias antioxidantes llamadas polifenoles. Éstos también se encuentran en el chocolate, que tiene un alto nivel de cacao.

Los polifenoles poseen propiedades anti-inflamatorias, protegiendo las células y al organismo en general, y aumentando la capacidad antioxidante del cuerpo, lo que también ayuda a mejorar nuestras defensas.

Toma productos lácteos

A no ser que tengas intolerancia a la lactosa, los productos lácteos bajos en grasa como el yogur desnatado, la leche y el queso fresco son los aliados perfectos para mejorar el aspecto de la piel.

Los lácteos son ricos en vitamina A, una vitamina esencial para la salud de la piel.

El yogur también contiene sustancias vivas –microorganismos- y probióticos que ayudan a mantener el sistema digestivo limpio y a que los intestinos se muevan adecuadamente para eliminar los residuos no deseados. Un sistema intestinal saludable también tiene su reflejo en la piel.

Ácidos grasos Omega 3

Los ácidos grasos Omega 3 son excelentes para aumentar la salud del corazón, pero también pueden mejorar la apariencia de la piel. Las grasas son necesarias para la construcción y reparación de las membranas celulares y de los tejidos.

Los ácidos grasos Omega 3 se encuentran en los aceites vegetales como el aceite de oliva y el aceite de lino.

Los pescados azules, como el salmón o la caballa, contienen también una buena dosis de ella. Intenta comer pescado al menos dos veces a la semana.

Cocinar con aceite de oliva o aliñar las ensaladas con él aumentará tu dosis diaria de Omega 3.

Apúntate a lo integral

El pan y la pasta integral están hechos a partir de granos enteros no procesados. Esto significa que, a diferencia de los granos procesados, mantienen todas sus propiedades, vitaminas (A y E, entre otras) y minerales (como el selenio y el hierro).

Los alimentos integrales ayudan a la reparación celular, mejoran el aspecto y tersura de tu piel y ayudan a reducir la inflamación y a combatir las agresiones externas.

Acostúmbrate a alimentar tu cuerpo desde la salud. Así, no sólo gozarás de una vida más plena y saludable, sino que también se notará en tu exterior y tu piel te lo agradecerá.