Síntomas del estrés postvacacional

El cansancio y la apatía son los principales síntomas del estrés postvacacional, un cuadro de estrés y ansiedad que se produce con la reincorporación al trabajo después de las vacaciones.

Vivir en un entorno urbano y estar descontento con el trabajo son dos factores que pueden provocar la aparición de sus síntomas a la vuelta de vacaciones y empeorar algunas dolencias.

El doctor Carlos Tejero Juste, de la Sociedad Española de Neurología (SEN), indica que el estrés postvacacional se relaciona, sobre todo, con aspectos emocionales, pero puede también desencadenar y empeorar determinadas “dolencias neurológicas tales como cefaleas, epilepsia o trastornos del sueño”.

Por eso es importante centrarse en la prevención y evitar, en la medida de lo posible, su incidencia tanto en personas sanas como en aquéllas aquejadas de cualquier tipo de enfermedad neurológica.

cansancio

El abanico de síntomas puede variar en intensidad y recoge una serie de manifestaciones que se asemejan mucho a un cuadro depresivo. De ahí que se le conozca también con las denominaciones de síndrome o depresión postvacacional.

Éstos son algunos de los síntomas del estrés postvacacional:

  • Debilidad general. Sensación de cansancio y de falta de energía.
  • Apatía. Falta de ganas y de iniciativa para acometer las tareas.
  • Cansancio injustificado. Ausencia de fuerzas sin que hayamos realizado ninguna actividad que lo justifique.
  • Dificultades para conciliar el sueño que pueden derivar en insomnio.
  • Somnolencia y aletargamiento a lo largo del día.
  • Falta de concentración al realizar cualquier tarea.
  • Distracciones u olvidos involuntarios.
  • Sensación de agobio y de angustia.
  • Pensamientos negativos y pesimistas.
  • Cambios de humor y susceptibilidad exacerbada.
  • Sensación de que algo no va bien o no funciona en nuestra vida.
  • Desinterés y falta de motivación por el trabajo.

Si este cuadro de estrés es muy intenso y se mantiene prolongadamente en el tiempo, podría desencadenar un trastorno de ansiedad (como el trastorno de pánico, el trastorno de estrés agudo o el trastorno de estrés postraumático, por ejemplo), un trastorno del estado de ánimo (como el trastorno depresivo mayor) e incluso disfunciones del sueño o trastornos de la alimentación.

Sin embargo, lo habitual es que los síntomas del estrés postvacacional remitan por sí solos a los pocos días, una vez que hemos retomado nuestras obligaciones y hemos adoptado el ritmo de trabajo y de vida habitual.

Siguiendo algunos sencillos consejos para superar el síndrome postvacacional, podrás combatirlo sin problemas y volver a tus actividades cotidianas con el mismo entusiasmo de siempre.