Las ventajas de tener pocas cosas

A lo largo del tiempo (y, más si vivimos en una casa con espacio de sobra) vamos acumulando libros, música, cachivaches y artilugios de todo tipo.

Buena parte de ellos no los usamos. Se quedan ahí, robándonos tiempo y espacio.

Por mi parte, llevo tiempo aplicando muchas de las ideas que compartí contigo para limpiar y ordenar la casa. Cada vez estoy más convencida de que la felicidad no tiene mucho que ver con la acumulación de cosas.

Es más, deshacerte de lo que no sirve te ayuda a vivir mejor.

pocas cosas

Recortas gastos

Si tienes menos cosas, menos dinero te toca emplear en mantenimiento, reparaciones o reemplazos.

Recortas en tiempo de limpieza

Obviamente, cuantos más trastos tengas, más tiempo pasarás entre plumeros, bayetas, estropajos y demás.

Si me dices que limpiar y ordenar te gusta e incluso te relaja, te creo. (A mí, también.) De lo que no me fío tanto es de que te guste lo mismo cuando tienes visitas “sorpresa”, por ejemplo, y te ves presionado a limpiar contrarreloj.

Ya te veo ocultando el polvo bajo la alfombra o metiendo lo que no te da tiempo a clasificar en los armarios. ¡Eso es trampa! 😆

Recortas en estrés

Cuando más se nota este punto, es cuando estás tratando de encontrar un objeto perdido. Revisas por todas partes y encuentras hasta las fotos de cuando te salió el primer diente, pero el objeto en cuestión… ni hablar.

Menos cosas = Menos problemas de este tipo. Estrés que te ahorras.

En general, estar en un entorno despejado y ordenado, se traduce en más relax y claridad mental. ¿Conoces esa sensación de paz?

Recortas en espacios destinados a acumular cosas

Cajas, armarios, estanterías y habitaciones enteras llenas de trastos. Muchos de ellos están ahí robándote espacio. Ni tan siquiera te acuerdas de que los tenías, pero ya verás como te toque hacer una mudanza

¡Oh, oh…!

Si no tienes tantas cosas, te ahorras agobios, embalajes, dinero, etc. Optimizas el espacio de tu hogar, donde te quedas sólo con lo que te es útil.

¿Qué es lo útil? Lo que necesitas. Eso que usas tú o alguien que viva contigo, ni más ni menos.

¿Necesitas 20 cosas? Pues, 20. ¿Necesitas 100? Pues, 100. Lo demás está ahí haciendo bulto y ocasionando malestar.

Incluso esos objetos de valor sentimental. Si nadie los usa, ¿qué sentido tiene que estén ahí?

Ya va siendo hora de venderlos, donarlos o mandarlos a la porra (en caso de que no interesen a nadie).

Bueno, es lo que pienso hacer yo… No sé tú que planes tienes. 😉