Mira lo bueno de los demás

Observar lo bueno de otras personas tiene un gran impacto en tu propio bienestar. Mejoran tus relaciones y, además, el modo en que te ves a ti mismo.

Por eso vale la pena prestar atención a esos rasgos, habilidades o actitudes positivas que exhiben las personas con las que nos cruzamos cada día.

Con las personas ocurre algo parecido a lo que pasa con las noticias: Resalta lo malo. Abre cualquier periódico y verás que casi todo es negativo. Eso puede darnos la sensación de que vivimos rodeados de corrupción y podredumbre, pero no es así. Lo que ocurre es que lo bueno es tan abundante que no destaca.

personas reflejadas

Si te acostumbras a ver el mundo como un lugar lleno de gente egoísta y con malas intenciones, te sientes menos apoyado, más inseguro e indefenso y cada vez menos propenso a la generosidad. Y eso va a hacer más negativa la imagen que tienes de ti mismo.

Por el contrario, si ves lo bueno de una persona, cambias el modo de relacionarte con ella, lo que influye en la manera en que te trata esta persona. Y eso también repercute en la manera en la que te ves a ti mismo. Es como un círculo.

¿Qué te parece? Ésa es la propuesta del día:

Prestar atención a las virtudes de los demás (bondad, creatividad, honestidad, paciencia…); a lo que hacen bien y a sus buenas intenciones. Observemos. Reconozcamos lo bueno que tiene la gente que nos rodea.

En resumen: Si sólo ves lo malo de la gente, te acostumbrarás a ver sólo lo malo de ti. Mientras que, si eres capaz de ver lo bueno de otros, podrás reconocer muchas de esas características positivas en ti mismo.

¿A que vale la pena ponerlo en práctica?

Imagen: Eli Shany – 17:10, 5 May 2010 (UTC) [CC-BY-SA-3.0 or GFDL], via Wikimedia Commons