Animar a un amigo que tiene un mal día

Tu amigo tiene un mal día. Él/ella te lo ha dicho. O bien has visto su muro de Facebook, todo lleno de imágenes lacrimógenas.

Como sea, sabes que está triste y tú quieres hacer algo para que se anime y se olvide por un rato de sus problemas.

Bastan sencillos gestos para que logres tu propósito. Gestos como…

amigas

Escuchar

Deja que tu amigo se desahogue hablándote de lo que le ronda por la cabeza. No hace falta que intentes encontrarle solución a sus problemas o que le des un consejo si no te lo pide.

Sólo escuchando le ayudarás a sentirse mejor.

Hacer que sonría

Puede que a tu amigo no le apetezca sonreír. No pasa nada. Pero, si encuentras una ocasión para dibujarle una sonrisa en la cara, no la dejes escapar: Hazle sonreír.

El simple gesto de sonreír desestresa.

Hacer que se ría

Esto quizás sea más complicado que lo anterior, pero apuntamos lo mismo: Si encuentras el momento apropiado, cuéntale a tu amigo algo gracioso que te haya ocurrido, por ejemplo. (Que no falten ideas para reír más.)

La risa también desestresa; es relajante y hace que el cerebro libere endorfinas, con lo bien que vienen en un día difícil como éste.

Hacer algo juntos

Invita a tu amigo a compartir una actividad. Si es física, mejor. Por ejemplo, dar una larga caminata por el parque o ir a bailar.

Lo más importante es que sea del gusto de él/ella, para que se relaje un poco y deje aparcado el malestar del día. También valen actividades como ir al cine, visitar algún local interesante, etc. Tú, que le conoces bien, seguro que das con una buena.

Enviarle un mensaje

Si hoy no puedes encontrarte con tu amigo, podrías enviarle un mensaje. La tecnología no es tan fría en este caso, porque tus palabras cálidas de ánimo le harán saber a tu amigo que has pensado en él/ella, que te importa, que estás a su lado…

La sensación de saber que tú estás ahí será muy reconfortante para él/ella. Y si ya le mandas algo divertido, como una canción o un vídeo, le pones la guinda al mensaje.

Hoy por ti. Mañana por mí. Los amigos están para cuidarse mutuamente. 🙂