Remedios para la migraña

Aunque no existe una cura específica para la migraña, adoptar una serie de medidas de prevención y tratamiento de sus síntomas puede ayudar mucho a minimizar su intensidad y a espaciar las crisis migrañosas.
dolor de cabeza

  1. Adoptar unos hábitos de vida saludables.
  2. Detectar los factores desencadenantes para evitarlos.
  3. Recurrir al tratamiento farmacológico prescrito por el médico.

Ésas son las tres medidas fundamentales para luchar contra la migraña, un molesto y doloroso tipo de cefalea del que ya te hemos hablado en un artículo anterior: Qué es la migraña.

1. Adoptar unos hábitos de vida saludables

Uno de los remedios más sencillos para evitar las migrañas es llevar unos hábitos de vida saludables.

  • Reducir la ingesta de alcohol y de cafeína, así como dejar de fumar o bajar dosis de nicotina, puede minimizar tanto la intensidad como la frecuencia de las migrañas.

Se ha hablado mucho de la influencia de la alimentación sobre las migrañas, pero ningún estudio ha sido capaz de establecer una relación causa-efecto entre un alimento dado y la aparición de brotes de migraña. (Fuente: SEN)

Salvo en los casos particulares en los que esté comprobado que una comida determinada actúa como desencadenante de la migraña, no se recomienda en absoluto eliminar ningún tipo de alimento de la dieta.

  • La moderación y la variedad en la alimentación son las mejores recomendaciones que se pueden hacer a un paciente que padezca migraña.
  • Llevar un ritmo estable de vida, sin sobresaltos ni tensiones, es fundamental para alejar el estrés y la ansiedad y evitar los brotes que se deben a alteraciones psíquicas o emocionales.
  • Respetar las horas de sueño y hacer deporte o caminar, al menos, treinta minutos al día, completan las recomendaciones saludables que toda persona que padezca migrañas debería seguir.

2. Detectar los factores desencadenantes

La migraña se presenta después de algunos síntomas previos que varían de persona a persona.

Desde alteraciones de la visión pasando por sensaciones físicas de malestar, irritación o susceptibilidad, hasta alteraciones del estado de ánimo como la tristeza o la melancolía, cada paciente sufre una serie de avisos antes de que la migraña se manifieste con toda su fuerza.

Es importante reconocer estos síntomas previos, ya que pueden ayudar a frenar la migraña.

Si, en tu caso, no has localizado cuáles son, puedes hacerte un diario donde apuntes qué estabas haciendo antes del ataque de migraña y cómo te sentías, tanto física como emocionalmente.

Una vez que hayas registrado las sensaciones previas a varios episodios, verás cómo aparecen síntomas en común a todos ellos.

Conocer estos factores desencadenantes hace posible que te anticipes a una futura migraña. En cuanto notes que cualquiera de estos síntomas de aviso hace su aparición, haz por frenarlo.

Unos sencillos ejercicios de respiración y relajación pueden alejar la sensación de nerviosismo, tristeza o ansiedad; puedes combatir el frío poniéndote una chaqueta o tomarte un descanso de esa actividad que te está estresando.

Nadie mejor que tú puede conocer cómo y por qué aparece un brote de migraña.

3. Tomar un tratamiento farmacológico

pastillasEl tratamiento farmacológico para la migraña debe ser prescrito por un médico.

La automedicación sólo puede conducirte al empeoramiento de los síntomas y al agravamiento de las crisis migrañosas.

Normalmente, se prescriben dos tipos de tratamiento: uno para minimizar los dolores una vez que han aparecido y otro de carácter preventivo, que pretende evitar futuras migrañas.

Para tratar las migrañas, se suelen recetar analgésicos como el paracetamol, anti-inflamatorios no esteroideos (AINE) como el ibuprofeno, ergotamina, medicamentos antieméticos y triptanes.

El médico será quien ajuste el tipo de fármaco y la dosis según sean las crisis que presente el paciente en concreto.

Sobre los tratamientos farmacológicos preventivos, es importante dejar claro que estos no son específicos para la migraña, sino que se trata de medicamentos para otras dolencias que pueden ayudar en determinados casos.

Por ejemplo, algunos fármacos para la hipertensión, antiepilépticos e, incluso, antidepresivos, pueden ayudar a reducir y espaciar la intensidad y la frecuencia de las migrañas. Esto no significa que un paciente que padezca migraña tenga hipertensión, ataques de epilepsia o depresión sino, simplemente, que algunos de los componentes de estos medicamentos les pueden ayudar a combatir las migrañas.

Es fundamental que la conveniencia o no de tomar estos fármacos la determine un médico, tras un diagnóstico previo preciso.

Con la edad, los episodios de migraña van remitiendo. La prevención, llevando un estilo de vida sano, y la detección de los síntomas previos es fundamental para minimizar la intensidad de las migrañas e incluso para frenarlas.

Antes de tomar ninguna medicación por tu cuenta, consulta con tu médico.