Deja de pelear con tus emociones

¿Alguna vez sientes que tus emociones se apoderan de ti hasta tal punto que la lógica te abandona?

Por ejemplo, cuando saltas de la ira después de que alguien te dedique una impertinencia; cuando estás tan “depre” que quisieras mandar toda la tristeza a paseo… (y no te sale) o cuando divisas a esa persona que te gusta y el corazón late como un percutor descontrolado.

¿No sería más fácil vivir sin esos inoportunos estallidos emocionales?

sufrimientoA veces yo también me peleo con mis emociones. Me cuesta tomar control sobre ellas. Pero luego asumo que, si están ahí, es por algo.

Cada una de esas emociones tiene su función.

Y una de las funciones más útiles de las emociones es que sirven para comunicarnos y para acercarnos o alejarnos a unos de otros.

Tú me miras cuando estoy radiante de contenta y no hace falta que diga nada. La alegría “brota” por todo mi cuerpo. O me miras después de haber insultado a mi madre y tampoco necesito decir ni media palabra para que captes lo enfadada que estoy.

Ya, el segundo caso gusta menos. Sin embargo, las emociones negativas cumplen también su función.

Mira a nuestros antepasados prehistóricos, que luchaban por su supervivencia en un entorno tan peligroso… El miedo era una señal de peligro inminente; la ira, también, una respuesta natural a la amenaza contra su integridad o la de los suyos. Las dos emociones servían para indicar que era el momento de protegerse.

Vivimos otros tiempos, pero la función de esas emociones es la misma.

¿Y la tristeza? ¿Sirve para algo esa emoción? Pues, también. La tristeza llama la atención sobre algo que necesitamos o queremos. E indicaría que es el momento de buscarlo.

En definitiva, todas las emociones “nos cuentan” cómo reacciona el cuerpo ante lo que está sucediendo. Vienen y van continuamente, como las olas.

Librarnos de ellas de un plumazo (como ya vimos en el caso de las emociones negativas) es muy difícil y mucho más fastidioso que aceptarlas, tal cual, y aprender a manejarlas.

Comments

  1. Hola Casandra, este año por azar llegué a tu blog, me gustó por lo conciso y cercano en la forma en que planteas los temas…es como estar hablando con una amiga! ..sin jerarquías, como podría ser con un terapeuta o psiquiatra. Te agradezco por eso en verdad..
    Yo hace ya mas de 2 años que atravieso por una mala racha.. que me ha llevado a una depresión grave, y me siento muy identificada con la mayoría de los temas que propones, como éste de las emociones por ejmplo.
    urgando por tu blog, entradas antiguas di con una del año paado que titulaste: “no puedo más”..y fue como anillo al dedo para lo que hoy me pasa/siento… pero me llamó la atención que en respuesta a coments de ese tema, en una parte dices:”Hago mucho turismo para encontrar temas, seguir aprendiendo y ser más positiva todavía (que me hace falta).” Y mas de una vez te he leído en esa actitud…Lo que obviamente, hace más cercanas aún tus palabras… porque se leen coomo de alguien que tambien la ha pasado mal.. 🙁 No te pediré que me digas por lo que has pasado (pues es algo privado) pero sí me gustaría que me dijeras: “cómo empezó este cambio en ti misma…me refiero ahacerte “amiga” de la palabra optimismo, o dicho de otra forma, a aceptar que en lagun minuto,sí podrás pronunciar , pero creyendo en ella de verdad :’)
    Eso..
    Me encantaría una respuesta… LA NECESITO MUCHO EN VERDAD! 🙁
    GRACIAS POR ESTE BLOG!

    1 Abrz grande!
    m.paz, desde Chile

    • Casandra - TBM says:

      Hola, M. Paz! Muchas gracias por tu mensajillo.

      Verás, uno no llega a cambiar su manera de ver la vida de la noche a la mañana. Es todo un proceso que (como he repetido en muchas entradas) supone ir dando pequeños pasos en la dirección que quieres.

      Yo he pasado etapas duras (como hay en la vida de todos). Y, en mi caso, creo que han sido dos las razones principales por las que me he animado más a luchar.

      La primera, mi trabajo. Yo trabajaba ayudando a personas adultas con discapacidad a adaptarse y desenvolverse con autonomía en su vida diaria y en el entorno. En esos años aprendí a valorar muchas cosas a las que, hasta entonces, apenas si daba importancia. Y también fui haciéndome más paciente, constante, perseverante…

      La segunda, el paso del tiempo. Ya sabes, conforme pasa se van acumulando las experiencias y el conocimiento. Creo que todos vamos haciéndonos más sabios, a la vez que aprendemos a preocuparnos menos por lo que, realmente, no tiene tanta importancia.

      Elegir un punto donde se inicia la transición desde el dolor a la liberación del mismo es difícil. Pero, si tuviera que quedarme con uno, te diría que comienza en ese día en el que te das cuenta de que ERES TÚ y no otra persona quien ha de luchar por ti, por estar mejor. Tú tienes en tus manos la decisión de buscar, de aprender, de salir adelante…

      Y eso se hace despacito, viviendo un día cada vez, aprovechando el día de HOY lo mejor que se pueda.

      Siento mucho que estés pasando por esa etapa borrascosa. La depresión es un tema muy serio y no quiero ser frívola y decirte: ¡Sonríe! La vida es bella.

      Pero sí te puedo decir que, aunque ahora no lo veas, de esa oscuridad se sale (poco a poco). Pon de tu parte, aunque algunos días sean especialmente negros. Busca pequeños objetivos, actividades; relaciónate un poquito más y, si necesitas ayuda de algún terapeuta (y puedes acceder a ella), aprovecha también ese recurso (si quieres). Ya te sonarán esas cosas que hay por aquí… El punto es que vayas pasito a paso; que luches por ti.

      En este rinconcito vamos a seguir aprendiendo cosillas para vivir un poquito mejor (supongo). 😀 Como ves, no estás sola en el empeño. Todos tratamos de vencer nuestros propios obstáculos.

      Ánimo, valiente. Te mando un abrazo. 🙂

      • Hola Casandra…gracias por tu extensa respuesta..LA VALORO MUCHO!!…
        Gracias por ese “valiente” que has puesto al final… :’) Son pocas las personas que ven esto de sufrir depre por años, como un acto de valentía..es obvio que una no elige tener depresión, pa andar dándoselas de heroina ni nada por el estilo!…pero es muy cierta esa palabra!… A los que sufrimos de esta maldita enfermedad, nunca se nos hace un incapié “positivo” de nuestra capacidad de aguante o de valentía… Los dircursos de los demas son más bien consuelos, que “refuerzo positivo”.
        Sabes, es la PRIMERA VEZ que alguien me dice valiente.. ni mi siquiatra! …y en verdad sí que hay que serlo pa soportar tanto y sostenido en el tiempo, …algo que muchas veces es inmanejable (..no es como la mayoría cree: “que no ponemos de nuestra parte”)
        Tengo clarísimo que no todo el mundo tiene la obligación de “comprender” esta enfermedad (nadie puede obligar a nadie) …es un acto voluntario y de empatía de quien lo hace.

        PD. sabes?, tal vez sería un buen tema a exponer en tus notas algún día. Esto de por qué a las personas que sufren depresión, en vez de reforzarles lo positivo que hacen o son, …en realidad diría que todo el tiempo es al revés: hasta los profesionales de salud mental caen en esa “forma de ayuda”: nos sugieren un cambio a nivel conductista, que aprendamos a ver las cosas con otro enfoque, incluso cuestionan nuestro sufrimiento! y blablablá… Pero nunca nos dan “recompensas” o aliento por nuestros pequeños avances.. (levantarse de la cama, o bañarte, decidir por fin salir a caminar, o hacer cualquiera de las cosas que pa la gran mayoría de los depresivos, es un acto realmente “titánico”!)
        Yo al menos, nunca lo he vivido… 🙁

        ¡Abrazos enormes mujer! ..gracias por leerme :’)
        ..y sigue con tu maravilloso blog!

        • Casandra - TBM says:

          Hola de nuevo, MPaz! 🙂

          Una persona que, a pesar de su enfermedad, trata de salir adelante… claro que es valiente. Lo que ocurre con la depresión es que hay (en general) bastante desconocimiento. Y, ya que lo mencionas en la última parte de tu comentario, hace tiempo hice un post del cual estoy muy contenta porque llegó a mucha gente. Te dejo el enlace: Qué decirle a una persona deprimida.

          Por otra parte, los profesionales de la salud mental tienen razón en que quien padece esta enfermedad ha de re-aprender a analizar la realidad, cambiar de esquemas. Eso se consigue venciendo a diario pequeñísimas metas (como las que tú mencionas), contando con el apoyo de la gente apropiada y, poco a poco, apostando por ti.

          Luego, de tu parte sí vas a tener que poner. Pero, eso: viviendo un día cada vez. Si hoy hay alguien que te hace sentir mal o que no reconoce tu esfuerzo, busca la manera de compensarlo y de estar mejor HOY.

          Puedo dar fe de que pasito a pasito, día tras día, se llega bastante lejos.

          Muchas gracias a ti por tu confianza y por compartir esta situación. Hay muchas personas que a diario luchan para vencer esta enfermedad y la incomprensión que la rodea. Y aquí queda tu testimonio… Quién sabe si haya alguien que lo lea y se sienta tan identificado que sienta que le estás abrazando el alma.

          Te mando un besote! 🙂

          • Hola! …no había revisado este reply! Mil gracias por el enlace! (“qué decirle a una pers. deprimida”) Me servirá para tener mejores argumentos a la hora que la gente me juzgue… (incluída mi psiquiatra, que por cierto quiero dejar y buscar uno(a) nuevo)

            …volviendo al enfoque psicológico sobre el que se sustenta la Terapia que recibe una pers. con depresión (auto-cuidado, seguir las pautas, etc), por supuesto que no lo excluyo… (digo esto, por si se entendió al verre …algo así como “la-chica-rebelde-odia-terapias” y blabla..ja)
            Sin ese aprendizaje cognitivo, no hay cambio así, “por osmosis” como le digo yo.
            Por duro que sea ese empezar a pensar de otra forma y cambiar patrones negativos (porque vaya que es doloroso escarbar y descubrir “los porqués” estás deprimido y cambiar cuesta…) los pacientes lo hacemos igual, creo que la mayoría es “obediente” y “paciente” en eso.
            Pero sigo insistiendo que un:
            -“qué bien, te felicito!”…
            – “me alegro que hayas podido vencer eso, porque sé que no era fácil”..
            – ” hoy te ves muy bien! …veo que estás peleándole duro a esta parte de tu autoestima que deseaba aflorar!”…
            Ese refuerzo positivo de parte de los médicos, según yo, es lo que AÚN falta.
            ——-

            ..y a propósito de esto, mira el artículo que encontré por “azar”.. ¡viene como anillo al dedo! (ni que lo hubiese pedido por fedEx..) pues lo que sale ahí, es a lo que me refería en mis opiniones anteriores.
            (sería un sueño poder enviárselo a TODOS(AS) los profesionales de salud mental y que lo tuviesen a mano como lectura semanal “obligada” …pues la memoria es frágil..mmm..)

            Cito algunas frases de la intro del artículo:

            -“la psicología está en deuda, pues ha descuidado el estudio y la aplicación de lo que vale la pena vivir en la vida…”
            -“…la gente quiere algo más que poner fin a sus sufrimientos. ”

            -“El tiempo ha llegado para que la psicología vuelva al equilibrio y también se enfoque en lo que está bien en la personas incluyendo la felicidad, el bienestar y las fortalezas…”.

            Acá te dejo el link: http://scpc.cl/blog/2013/10/10/en-la-voz-de-nuestro-directorio-la-busqueda-de-la-felicidad/
            Un granito de arena como aporte a tu blog 😉

            MªPaz
            Abrzs con fríoooo!
            (el día hoy despertó vestido de invierno 🙁 )

          • Casandra - TBM says:

            Qué buen artículo, MPaz! Muchísimas gracias!

            Está bien difundir ese tipo de contenidos desde aquí, ya que este sitio está inspirado precisamente en eso: en la psicología positiva (de la que es uno de sus papis Martin Seligman). Básicamente, de lo que se trata es de tener en cuenta el enfoque contrario.

            Me explico. La psicología tradicional suele centrarse en estudiar lo que no funciona, en buscar las causas del sufrimiento o la enfermedad para encontrar soluciones. Cosa que es (desde mi punto de vista) compatible con estudiar modelos y actitudes que sí funcionan para sentirse bien y transmitírselos a la gente que los necesita.

            Más resumido todavía: Lo que hacen los defensores de la psicología positiva es aprender de la gente que es “feliz”.

            Luego, cada profesional es quien elige cómo ayudar a la persona que tiene delante. Como se decía en tiempos pretéritos: “Cada maestrillo tiene su librillo”. 😀

            Si a ti no termina de convencerte tu psiquiatra actual, puedes probar a ver cómo te va con otro. Y, si sigues con la misma, no dependas tanto de que aliente tus esfuerzos. Total, ya te has dado cuenta de lo que ocurre y podrías comenzar a dejar atrás la necesidad de que otro dé el visto bueno. Con el tiempo, verás que con el tuyo te basta. (Eso no quita que sea estupendo y muy motivador que otro te dé la palmadita en la espalda…)

            Hay personas no caen en lo anterior y no son conscientes de que avanzan y de que eso tiene su mérito. Pero tú ya has pasado este escalón, porque reconoces que lo tuyo te ha costado hacer… lo que sea (aunque se trate “sólo” de salir a comprar el pan).

            Valóralo tú… Si otro te lo reconoce, genial. Pero, la primerita, . 😉

            ¡Ay! Cómo me enrollo… 😆

            Por aquí también hace frío… :S Bueno, trataremos de encontrarle el encanto a la estación, ja, ja…

            Un abrazote!!