¿Puedo hacer que el tiempo pase más rápido?

Una hora triste dura lo mismo que una hora feliz. El reloj sigue el mismo ritmo. Es nuestra percepción del tiempo la que varía.

Cuando estás inmerso en una actividad y/o pasándolo de cine, pareciera que una hora apenas dura cinco minutos.

Ojalá la percibieras como si fuesen cinco horas.

Y ojalá, también, pudieses sentir que son más cortas las horas tristes.

reloj

¿Cómo hacer que el tiempo vuele cuando lo estás pasando mal?

Cuando estás esperando que te atiendan en un comercio, habitualmente la espera se hace más larga si estás solo, que si estás charlando animadamente con un amigo.

El tiempo que pasa hasta que te atienden es el mismo, en realidad. Pero se hace el doble de pesado y de largo cuando estás pendiente de él.

Siguiendo con los ejemplos, lo mismo ocurre cuando no tienes ganas de hacer ejercicio. Comienzas tu rutina de 30 minutos y miras continuamente el reloj.

Así, el tiempo resulta mucho más lento que si, por ejemplo, tienes puesta una música que te encanta y te lleva “en volandas” mientras haces los ejercicios.

¿Por qué sucede esto?

Esto ocurre porque nuestra mente está preparada para centrarse en una cosa cada vez. De ahí que no sea buena idea combinar ciertas actividades cuando te esmeras en ser eficiente.

Sin embargo, esto es ideal si lo que quieres es sentir que el tiempo pasa más deprisa, porque te ves obligado a dividir tu atención (o, más bien, alternarla) entre dos actividades. Y, por ende, las emociones también quedan “divididas”.

Si no dejas de mirar el reloj, crece la impaciencia, la impotencia… Experimentas emociones negativas esperando que el minutero se mueva más deprisa.

Esto cambia si tú te propones prestarle atención a otra cosa (a tu perro, que está haciendo una travesura divertidísima, por ejemplo) y dejas de mirar el reloj. Te sentirás menos agobiado y, además, tendrás la sensación de que el tiempo ha ido más rápido.

En la atención está la clave

Ya conoces el truco para hacer que se pase antes ese rato tan pesado. O para tener la sensación de que esto es así, más bien.

Deja de prestarle tanta atención al tiempo y busca otro lugar hacia donde dirigirla.

Por ejemplo, si estás esperando a que te atiendan, en lugar de contar a la gente que va delante de ti y mirar la barbaridad de tiempo que tarda en avanzar la línea, mantén tu mente ocupada en otra cosa (en leer, en consultar algo en el teléfono móvil o en una fantasía erótica… lo que sea)

Lo mismo puedes hacer en situaciones más estresantes, amargas o difíciles. Si quieres sentir que el tiempo vuela, céntrate en algo distinto.