No necesitamos tener tantas cosas

Dividimos el día atendiendo obligaciones, resolviendo problemas, ocupando nuestras preciosas horas con tensiones y preocupaciones, que no dejan de multiplicarse.

Muchas de ellas tienen que ver con el dinero. Dinero que destinamos a comprar cosas.

¿Existe la posibilidad de vivir de manera más relajada? ¿Nuestro ritmo cotidiano, tan acelerado, lo hemos asumido por elección propia o nos han “programado” para vivir así?

¿Y qué hay de ti? ¿Cómo pasarás este día? ¿Habrá algún momento para divertirte o no te lo permitirán tus actividades?

preocupado por el dinero

Si es el agobio el que manda, quizás sea tiempo de replantearse un cambio de vida, ¿no te parece? Un cambio hacia una vida más simple, más agradable y más sana.

Imagínate (porque no siempre es una opción disponible). ¿Qué pasaría si descartas ciertas actividades “productivas” y te quedas sólo con lo esencial?

El tiempo para saborear los pequeños placeres cotidianos se multiplicaría. Pasarías más horas con la familia, más horas y días haciendo lo que te gusta.

Trabajar hasta la extenuación sólo para poseer más y más productos y servicios no te garantiza la felicidad. Para empezar, pasas más tiempo trabajando para conseguirlos y mantenerlos del que pasas disfrutándolos.

Qué locura… Trabajar para consumir. ¿Es ésa la única manera de ser feliz? Para algunos, sí. Pero hay personas que encuentran una alternativa más saludable en un esquema de vida menos consumista.

¿Qué pasaría si redujeras tus “necesidades”? (Y esto sí es una opción.)

¿Tu vida mejorará, por ejemplo, si consumes todo lo que anuncian en la tele? ¿Estás dispuesto a trabajar más duro para comprarte ese nuevo perfume o una chaqueta deslumbrante? ¿Así, toda la vida?

Presta atención a todo lo que intentan venderte a lo largo del día y, con sinceridad, piensa si realmente lo necesitas. Muchas de esas cosas ni te hacen falta siquiera…

La vida es corta. Hay mejores modos de pasarla que teniendo y manteniendo tanta cosa, ¿o no?

Bueno, ése es sólo mi punto de vista. El tuyo, ¿cuál es?

Comments

  1. Extender eso a la sociedad debería ser fundamental para nuestros políticos: Reduciendo la Jornada Laboral: Trabajamos menos, ganamos menos, pero trabaja más gente, disfrutamos más…
    Os sugiero estas lecturas cortitas:
    ¿Qué Pasaría si en los Países Ricos Trabajáramos Menos? (Hacia una Economía Sostenible)
    htt ps://blog sostenible.wordpress.com/2011/12/15/que-pasaria-si-en-los-paises-ricos-trabajaramos-menos-hacia-una-economia-sostenible/

    Y otros temas sobre Reducir la Jornada Laboral:
    htt ps://blog sostenible.wordpress.com/tag/reducir-la-jornada-laboral/

    • Casandra - TBM says:

      No pretendía meterme en temas políticos con la entrada, pero agradezco tu aporte. 😀

      Buenos artículos, por cierto. Enhorabuena.

  2. Bien, el punto de vista que se expone en el artículo es respetable, pero establecer lo esencial o reducir necesidades no implica un incremento de la felicidad.

    Esto se puede observar por adversación en alguna pregunta.

    Por ejemplo, en el texto se expone:

    “¿Tu vida mejorará si consumes todo lo que anuncian en la tele?”

    El hecho contrario no indica una mejora.

    “poseer más productos y servicios no te garantiza la felicidad”.

    Y no tenerlos, tampoco te la garantiza.

    Por otro lado, hay multitud de casos de felicidad como comprar un vestido a una mujer.

    Saludos

    • Casandra - TBM says:

      Tienes razón, IJK. También, en Facebook una chica comentó qué pasa entonces con esa gente que ha de trabajar de sol a sol para sobrevivir; simplemente para conseguir lo más básico.

      ¿Comprar un regalo para alguien o para ti mismo te hace feliz? Nadie dice que no. De hecho, es una idea estupenda (si puedes permitírtelo).

      Todo depende del punto de vista desde donde se mire la cuestión.

      En el caso del escrito (que quizás no esté lo suficientemente claro) el acento se pone en el exceso. Por ejemplo, en pensar que necesitas renovar todo tu armario cuando hay cambio de temporada, en cambiar de móvil cada año, en contratar un paquete de 100 canales de televisión cuando tú no ves ni la mitad de los que emiten en abierto, etc.

      Si a ti te hace feliz, ¡bien por ti! Pero también habrá personas que considerarán que no tienen que vivir tan estresados sólo para comprar y comprar cosas (si fuera el caso, que no lo es para quien trabaja por su supervivencia).

      Estoy de acuerdo en que reducir las necesidades no tiene porqué asociarse a la felicidad. Ahora, aumentarlas… te aseguro que no ayuda lo más mínimo.

      Gracias por tu reflexión. 🙂