15 Ideas para no comer de más en las reuniones navideñas

¿Comes un poco de más en las reuniones que se organizan en Navidad?

Si te parece, vamos a compartir algunas ideas para que esto no ocurra:

1. Elimina tensiones. Algunas personas comen de más cuando están estresadas. Y las comidas que pide el cuerpo en este estado NO son precisamente las más saludables. Al contrario, le dan unas ganas tremendas de grasas y de carbohidratos.

2. Duerme bien. Cuando estás cansado te falta energía para resistir a las pequeñas tentaciones y, además, el cuerpo pide lo mismo que cuando te estresas: pastelitos y alimentos con calorías de sobra para recuperar la energía perdida.

cena familiar

3. No te saltes comidas. Preferentemente, come algo saludable antes de ir a una reunión. Si llegas con hambre, habrás comido un montón antes de darte cuenta. También resulta beber un buen vaso de agua antes de plantarte allí.

4. Sáltate alguna reunión. Quizás no tengas que ir a tooodas las reuniones a las que estés invitado. O, si es el caso, puede que no tengas que quedarte hasta que terminen. Lo mejor es que elijas aquéllas donde te sientas a gusto con la gente que va. El resto, ¿para qué?

5. Conoce tus puntos débiles. Para mí el problema está en los postres y en los aperitivos dulces. Si no los veo, no hay problema. Pero, como se me ocurra probar un poquito, no puedo parar. Y no es plan de excederse todos los días. ¿En qué situaciones comes tú de más?

6. Planea qué vas a hacer. Preparado para la reunión donde vas a ir, ahora toca tomar decisiones. Decide de antemano qué vas a comer y qué no. ¿Probarás todos los aperitivos? ¿Un plato principal? ¿Un postre? ¿Dos postres?

7. Mantén las manos ocupadas. Paséate con el vaso, con la servilleta… Así es más difícil picotear.

8. Abónate a lo pequeño: Si puedes, usa un plato pequeño plato y sírvete pequeñas porciones, aunque vayas reponiendo. Comerás menos que llenando un gran plato hasta arriba.

9. Cuidado con las bebidas. Elígelas bien y trata de no pasarte con el alcohol (no sólo por las calorías). Bebe un poquito más de agua.

10. Aléjate de las fuentes de peligro. Recuerda: Es más fácil evitar la tentación que resistirse a ella. Si tienes casi la seguridad de que ese plato de jamón quedará pronto vacío si está cerca de ti, procura poner distancia de por medio.

11. Evita tantas probaditas. Trata de picotear menos, mientras preparas la comida, para probar otros platos o para que no se tiren esas avellanas que han sobrado y se han quedado en el plato, tristes y solas.

12. No mires la tele mientras comes. Presta atención a la comida: Comerás menos y disfrutarás más.

13. No comas algo sólo porque es tradición. Por ejemplo, ese turrón duro de almendras del postre que es un suplicio para masticarlo. Si a ti no te hace mucha gracia, ¿para qué te lo vas a comer?

14. Di que no a quien te ofrezca comida de más. Si tu madre es como la mía, te estará diciendo todo el tiempo: Come de esto. Prueba aquello. Deja que te llene el vaso… Y tú ahí, a puntito de reventar. Ya sean familiares o amigos, no comas de más sólo por darles gusto o por quedar bien.

15. Si comes un poquito más, que valga la pena. Que sea algo que verdaderamente te gusta y disfrutas. Compénsalo evitando todos esos alimentos con escaso valor nutritivo que apenas te gustan o ésos a los que puedes resistirte más fácilmente.

Espero que alguna de estas ideas nos acerque al objetivo de pasarlo bien sin el impulso de engullir como si no hubiera mañana. Nuestra salud lo va a agradecer.

Imagen de Abscond

Comments

  1. Oh no… acá en Venezuela, la comida típica navideña son las hallacas…. Y A MI NO ME GUSTAN T_T Pero me las tengo que comer a juro, por tradición. Si voy por ahí diciendo que no me gustan las hallacas lo mas probable es que no llegue viva a mi casa xDDD (qué dramática soy). Pongo buena cara, digo que estan ricas y trato de comermelas lo mas rápido posible sin pensar. Y ya. Lo peor es que engordan muchísimo. El problema está en que tengo 16 años creo. Tengo que hacer un poquito de caso a lo que me dicen. Sólo me quedan dos años mas de comer hallacas y se acabó (o eso creo yo). Yo nunca he sido muy fanática de la comida navideña., prefiero la comida… normal.
    Saludos.

    • Casandra - TBM says:

      Pronto te liberarás de las condenadas hallacas, María. 😆

      Yo no tenía ni idea de lo que eran (soy una ignorante de la gastronomía, ja, ja…). Gracias a ti las he descubierto. Y, mira, lo que es en foto salen favorecidas. Muy coloridas. 😀

      Caramba. Qué pasión le ponéis los venezolanos a esta tradición. Bueno es saberlo.

      Saludos! Y feliz “semana especial”… 😉