¿Desorganizado? ¿En qué se te va el tiempo?

Trabajas duro, muy duro y, sin embargo, sientes que no te cunde el trabajo. El día no tiene horas suficientes para ti. ¿No será que hay algo que te consume el tiempo y no te has percatado de qué es?

Una habilidad primordial que ha de desarrollar alguien que quiera organizarse bien es la de identificar qué “ladrones de tiempo” se encuentra a lo largo del día: ¿Es Internet? ¿Son los vecinos? ¿Es el agotamiento físico que padece?

Ahí estará la clave para distribuir mejor el tiempo durante la jornada. Si quieres, vamos con algunos “ladrones de tiempo” que pueden pasar inadvertidos.

estrés en el trabajo

Internet

La red es una maravillosa herramienta de trabajo y de ocio, pero a ratos también es un poco ladrona.

Vídeos, mensajes, noticias, notificaciones constantes… Todo eso puede distraerte y romperte la concentración, haciendo que se te vaya más tiempo del que piensas.

Luego, un poco de organización no está de más. Por ejemplo, según tus necesidades, puedes asignar una hora al día a atender el correo o a navegar por Facebook.

Ahí estaría la solución: Ponle límites de tiempo a tus actividades online. Treinta minutos para navegar por… (donde sea). Cuando termine ese tiempo, cortas y cierras el navegador para evitar tentaciones. Si te acostumbras a esto, verás que el hábito compensa.

Personas que pasaban por allí

Estás concentrado y aparece alguien que reclama tu atención. Ufff… Si trabajas en casa, este tipo de distracciones son más que frecuentes.

En este caso, lo más eficaz es la prevención. Hazle saber al mundo que, durante el rato que sea, estás trabajando.

Y, si a pesar de todo te interrumpen, como me pasa a mí… (te cuento que casi todos los días llega un hombre vendiendo melones por las mañanas y llama a la puerta como si fuera a regalarme oro molido)… NO TE ENFADES.

No discutas con el tío de los melones ni con quien te interrumpa, porque si te dejas llevar por la ira te cuesta más volver a concentrarte. Trata de estar emocionalmente templadito mientras trabajas.

Reuniones eternas

Las reuniones que duran horas y horas también son un suplicio y un desperdicio de tiempo. En ocasiones, no puedes hacer otra cosa que aguantarte. (Yo también las padecí, caramba.)

Pero, si puedes hacer algo al respecto, trata de que la reunión tenga su orden del día (los puntos que van a ser tratados) bien definido.

Empéñate en acabar la reunión a la hora que está previsto que termine, porque tienes otros compromisos a continuación.

Sé activo durante la misma e insiste en que nadie se salga del tema, para que aborden los asuntos que tienen que abordarse. Todos los asistentes te lo agradecerán.

Tareas que coinciden en tiempo y espacio

Como ya hemos dicho otras veces, hacer varias tareas a la vez no es una buena idea. (Hay contadas excepciones.)

El cerebro sólo puede prestar atención a una de las tareas. Con lo cual, lo que estarías haciendo es alternar entre una y otra o hacer una de ellas “en automático”.

Además de que sueles tardar más tiempo (que si hicieras una cosa y luego, la otra), es más cansado.

Para más información, échale un ojo a los pros y contras de simultanear tareas.

El cansancio

Trabajar muchas horas no está ligado con la productividad necesariamente.

Puede ocurrir justo lo contrario de lo que pretendes: Cuando tu cuerpo y tu mente trabajan durante largas jornadas y mantienes ese ritmo alto, llega un punto en el que te cansas.

Con el cansancio, pierdes concentración. Y, con poca concentración, cualquier tarea que realices se lleva más tiempo. Así vas tirando, hasta que comienzas a estresarte y a desmotivarte porque el trabajo no te cunde nada.

¿La solución? Unos cuantos descansos bien puestos, incluyendo los breves descansos durante las horas de trabajo.

Conclusiones

Les hemos echado un vistazo a algunos ladrones de tiempo muy conocidos. ¿Tú has localizado ya cuáles son los tuyos? Alguno de ellos seguro que no está en la lista…

Si aún no los has identificado a todos, podrías dedicarte unos días a observar en qué se te va el tiempo. Agarra una libretita y anota qué haces. ¿Por qué no?

Es probable que te lleves alguna sorpresa cuando veas realmente cómo estás distribuyendo el día. Y, ya que tengas esa información, úsala para hacer los cambios que consideres necesarios. ¿Qué te parece la idea?

Imagen de Anomalily

Comments

  1. Uuufff tengo una pequeñita ladrona de mi mayoría del tiempo, tiene 15 meses.
    Me encantó vuestra web, cogí grandes ideas para organizarme algo más. Esta noche me haré un cuadrante jeje. Muchas gracias por compartir.

    • Casandra - TBM says:

      Qué suerte tienes con esa ladroncita… Le dedicas muchas horas, pero… ¿y todo lo que te da? Enhorabuena por eso. 😉

      Me alegro mucho de que algo de aquí te sirva. Muchas gracias a ti por pasar por este rinconcito, Rocío.