¿Le tienes miedo al futuro?

Para algunas personas (entre las que, por etapas, me he incluido yo misma), el futuro viene a ser como una de esas películas en las que sólo quedan vivos cuatro gatos.

Exactamente eso: Ficción. Con el miedo te montas tu película y, como te esmeres, logras que sea realmente terrorífica. Recreas el peor escenario posible y a ti mismo, que caes a merced de las circunstancias.

¿Qué haces ante lo que imaginas? ¿Te escondes? ¿Resistes? ¿Huyes?

A ver qué te parece esta propuesta para reflexionar en esas ocasiones en las que el miedo al futuro te asalta.

miedo al futuro

1. Refuerza tu visión positiva sobre ti mismo. Que el miedo no te haga sentir tan pequeño que anule tu valor. Tú tienes talentos y virtudes, como todos. Ahora, más que nunca, sé consciente del conjunto: De tu fuerza, de tu sabiduría, de toda esa mezcla que te hace único.

2. Conoce el coste del miedo. El miedo no es “gratis”. Si te dejas llevar por él, pagas en forma de oportunidades perdidas. Y, desde luego, pagas con tu salud, si permites que el estrés que produce se desborde.

Lo dicho, mantener el miedo sale mucho más caro que conocerlo e intentar plantarle cara.

3. Escucha a tu miedo. No huyas o trates de ocultar tu miedo. Acéptalo. Siéntelo y aprende sobre el mismo: ¿Qué te paraliza? ¿Por qué? ¿Estás sobredimensionando tus temores? ¿Tienen base real?

4. Decide avanzar. Tienes problemas, preocupaciones y docenas de inconvenientes. Bien. Pero lo que te interesa es buscar soluciones. ¿Qué vas a hacer para salir de ahí? ¿Cómo?

5. Ve despacito. Al monstruo del miedo se le derrota con acción; danto un paso tras otro. Si alguna vez retrocedes o te tiras a la cuneta, no importa. Levántate y sigue.

Confía en ti y en tu esfuerzo. Confía.

Considera que algo puede salir mal, de acuerdo. En ese caso, ya harás lo que tengas que hacer con las opciones y recursos que haya disponibles.

No le temas tanto al futuro si das lo mejor de ti y buscas tu camino. No será tan amargo como el futuro de quienes no se atrevieron a intentarlo.

Imagen: an untrained eye cc