¿Eres productivo los lunes?

Investigadores y expertos no se ponen de acuerdo en si el lunes es un día bueno para la productividad. Acabo de leer dos artículos recientes sobre el tema y encuentro gracioso el asunto. A ver qué opinas tú…

Quienes piensan que el lunes no es muy productivo argumentan que nos cuesta retomar el ritmo de trabajo y la concentración después del fin de semana de descanso. Los hay que llegan al punto de desaconsejar que se celebren reuniones en este día, por lo dispersos que estamos.

Y, pese a que los psicólogos recomiendan el descanso del fin de semana para desconectar y relajarse, hay quien no se relaja e incluso se estresa más pensando en que tiene que volver el lunes al mismo martirio.

Horas de sueño interrumpidas. Menos tiempo para las relaciones. Resentimiento y cansancio acumulados por los ratos de fin de semana que se tienen que dedicar a resolver flecos del trabajo pendientes, etc.

al trabajo

Cosas así, hacen que el lunes sea terrorífico. (Aquí, el artículo.)

Pero luego están los que piensan que el lunes es un día de lo más productivo. (Aquí, la opinión contraria.)

Algunos expertos (a saber cómo lo han calculado con tanta precisión) estiman que la mayor eficiencia comienza a eso de las 10:01 de la mañana del lunes, para decaer notoriamente el martes por la tarde.

Claro, que aconsejan partir con cierta planificación y poniéndose las cosas fáciles. Por ejemplo, dejándolo todo preparado el viernes o el fin de semana para arrancar mejor el lunes.

Y también aconsejan rentabilizar lo mejor posible ese pico de productividad, se dé cuando se dé.

¿Con qué te quedas tú?

Yo me quedo con la segunda idea, que es la que más me conviene. A fin de cuentas, todo se reduce a una cuestión de actitud. Por eso, prefiero buscarle al lunes motivos para avanzar más fácilmente.

Recopilemos algunos:

1. Llegas más despejado al trabajo: Por mucho que digan que el bajón del lunes es culpa del fin de semana, ese descanso es totalmente necesario para realizar otras actividades y para descansar, sin duda.

2. Te organizas mejor: El lunes es perfecto para hacerte un esquema (flexible) de la semana. Y, si lo has hecho el viernes a última hora, el lunes ya está preparado el camino. Lo mires por donde lo mires, eso agiliza el trabajo.

3. Hay menos interrupciones: Los compañeros suelen ponerse con lo suyo en cuanto llegan y tardan un poco más en reclamar tu atención. Conforme avanza la semana es más fácil que venga uno… Disculpa, ¿tienes un minuto?

4. La gente está más callada: Cuando compartía oficina, me resultaba mucho más fácil concentrarme en lunes que en viernes, que están los compañeros más nerviosillos y revueltos.

5. Aprovechas para dar un buen salto: En actividades como el blogging (que es actualmente la mía) y otras en las que hay cierto número de tareas para completar por semana, es muy motivador comenzar el lunes haciendo un poquitín más de la media. El resto de la semana fluye mejor.

¿Mi sugerencia? Si el lunes te cae gordo, intenta buscarle todas las ventajas que puedas (por pequeñitas que sean). Así es más fácil que sea productivo.

Comments

  1. Miguel F. says:

    Una ventajilla más del lunes: ¡estamos de estreno, nueva semana, biiiiieeeeen!!!!.

    Cada mañana la comienzo entrando en tu blog, me encanta, ¡enhorabuena!

    Muchas gracias!!

    • Casandra - TBM says:

      Muchísimas gracias a ti, Miguel! Y, sí, estamos de estreno. Podemos y vamos a sacarle muchas cosas buenas a esta semana. Ya verás. 😉

  2. Buenos días! coincido con Miguel, cada mañana comienzo la jornada laboral leyendo tu blog, me ayuda y me da muchísima positividad para empezar el día… o la semana!
    Graciassss!! 😉

    • Casandra - TBM says:

      Muchísimas gracias a ti también, Nany. Así me animo yo también de vuelta y le pongo muchas ganas a hacerlo mejor. 😀 Juntos hacemos más fuerza.

  3. Alberto says:

    Afrontar el lunes acaba siendo cuestión de actitud. Como tú, estoy de acuerdo con la segunda idea.

    Yo, para evitar que se haga cuesta arriba, tiraría principalmente del punto 2: preparar un lunes la semana anterior. Cuando llegue el lunes, sabes qué es lo que vas a tener que hacer, lo que lleva a perder menos tiempo y, además, te engancha al trabajo desde el primer momento. El viernes preparas el guiso y el lunes te lo comes.

    Por otro lado, el que cueste a mucha gente reengancharse el lunes al trabajo está basado en la cantidad de basura que se suelta durante el día: que si otra vez a trabajar, que si otra vez a lidiar con problemas típicos del trabajo, etc. El lunes es un día como cualquier otro, por muchas bromas o parrafadas que provengan de él.

    Afrontarlo, como he dicho al principio, acabará siendo cuestión de actitud hacia nuestro trabajo y hacia sí mism@.

    ¡Saludos!

    • Casandra - TBM says:

      Oh, sí… Con lo de la basura, totalmente de acuerdo también. Es como una canción popular lo del odio a los lunes.

      Con organizarlo un poquito, buscarle alicientes y cuidar un poquito de la actitud cambia bastante el panorama.

      Muchas gracias, Alberto! Saludos. 🙂