La pereza y tu vida social

Te acostumbras a lo conocido y luego cuesta salir de ahí. Haces cada día actividades parecidas. Vas a los mismos lugares. Y, pese a que hay tardes en las que te sientes solo, demoras el momento de hacer amistades o, simplemente, de ver caras nuevas.

La pereza, vista como la falta de motivación, es el obstáculo a vencer en tu caso. Y sabes que, si no das un primer paso (el más difícil), es poco probable que mejore la situación.

¿Se parece esto a lo que vives?

sin vida social

Lo que aún no te deja ver ese obstáculo es que, una vez que das esos primeros pequeños pasos, lo que pensabas que era tan lento y complicado comienza a marchar a un ritmo más ágil.

Esto funciona en todas las áreas. También en las relaciones.

Ahora viene el meollo del asunto: ¿Cómo te convences a ti mismo para salir de tu rutina solitaria y dar ese primer paso?

Estableciendo metas

Para dar esos primeros pasos has de saber hacia dónde vas: ¿Cómo quieres que sea tu vida social? ¿Cómo te gustaría que fuesen tus amigos? ¿Qué actividades te gustaría compartir con ellos?

Es importante que te lo plantees. Porque, si no tienes tus objetivos claros, más fácilmente te agarrará la pereza y buscarás excusas para seguir haciendo lo mismo de siempre.

Si tan sólo te interesa tener más vida social para que no te vean un bicho raro o porque alguien de tu familia te ha dicho que sería bueno que salieras más de casa, difícilmente lograrás la motivación necesaria.

Hazlo por ti y porque deseas ese cambio. Cuanto más claro tengas lo que quieres, mejor.

Aun así, puede que haya veces en las que venza la desgana y no te apetezca ver a nadie. Está bien. Usa esos momentos para recargar baterías y luego vuelves al terreno de juego.

Construir y mantener relaciones lleva tiempo y dedicación.

Mira esas amistades que duran tantos años o esas parejas que se entienden como si hubieran nacido el uno para el otro. Ahí no sólo hay cariño. También hay interés en hacer crecer la relación… y mucha paciencia.

Que la pereza no te detenga a la hora de buscar a esa gente con la que compartir lo que tú quieras. Hay personas a las que puedes aportar cosas valiosas y que, a su vez, harán que merezca la pena ese primer paso.

Aunque sólo sea una persona. Ahí hay alguien esperándote.

Imagen de mohammadali