Se están comiendo a los caníbales

La frase de hoy es de Borges, el excepcional escritor argentino que es casi más amado por los filósofos que por los literatos.

Antes de entrar a reflexionar sobre su frase, no puedo dejar pasar la oportunidad de invitarte a leer sus obras. Imprescindibles, y no puedo decir más.

No hagas lo que condenas

se están comiendoEn mi opinión, esta cita: “Se están comiendo a los caníbales” se refiere a aquellas personas que hacen lo que critican de otras personas.

Aunque, en rigor, creo que todos hemos hecho algo así en alguna ocasión (cotillear, vaguear, mentir…).

Lo bueno, cuando se repite esa situación, es que seamos capaces de darnos cuenta de ello, y reflexionemos sobre porqué lo estamos haciendo.

Quizá sea útil, no sólo porque nos sirve para darnos cuenta de nuestros defectos (que nunca está de más), sino porque nos daremos cuenta de las razones que aquella persona tenía para realizar la acción que condenamos, y que ahora estamos repitiendo.

De todos modos, y es una opinión personal, creo que no hay que “comerse al caníbal” hasta que no haya más remedio. Y, llegado a ese punto, valorar la posibilidad de que hayamos cambiado.

La gente le suele temer al cambio. Pero, recordando aquél artículo que escribí sobre ser como el agua, cambiar es positivo.

Si hacemos algo que anteriormente habíamos condenado, es porque nuestra postura moral ha cambiado. De no ser así, o bien no habríamos condenado anteriormente a la otra persona, o bien seríamos incapaces de realizar esa acción ahora.

Así que, según se deriva de esta cita, “comerse al caníbal” puede sugerir un cambio personal y profundo.

Esto me ha llevado a entender que cuando Borges decía “Se están comiendo a los caníbales”, lo que estaba diciendo es “están sufriendo un cambio moral profundo”.

¿Cómo lo ves tú?

Ésa la razón de que me apasionen las citas: reflexionar sobre ellas las hace superar el valor que originalmente tenían.

Me queda una última reflexión que hacer y con ella te dejo unas preguntas: ¿Son esos cambios siempre negativos? ¿Son positivos?

Es difícil encontrar un modo lógico de responder a esa cuestión, puesto que se supone que es negativo para la persona que se era antes de “comerse al caníbal”.

Pero una vez ya te lo has comido, ¿es positivo? ¿O sigue siendo negativo? ¿Qué “yo” tiene razón?

Esta entrada es una contribución de A.G., autor invitado.