La pequeña distancia entre el fracaso y el éxito

Tanto el fracaso como el éxito rara vez ocurren de la noche a la mañana. Es difícil que te levantes un día y, rápidamente, te hundas o te veas catapultado hasta la gloria. Puede ocurrir, pero no es lo más frecuente.

Lo que sí se repite más veces es el avance lento, tanto hacia el fracaso como hacia el éxito. Tan lento, que a veces no te das cuenta de lo cerquita que estás del uno o del otro.

Mucha gente se pregunta qué hay que hacer para tener éxito en la vida. Y lo que hay que hacer es exactamente lo mismo que para fracasar.

¿Qué es? Repetir pequeñas acciones cada día. La diferencia es que unas acciones estarán orientadas hacia el éxito y otras, hacia el fracaso.

camino del éxito

Quizás te parezca que estoy simplificando demasiado la cuestión. Un poquito, puede. Pero no en exceso. Veamos un ejemplo:

Hoy te comes un generoso trozo de tarta como postre. Mañana, también. Sigues haciéndolo hasta que se convierte en una pequeña rutina. Cada día te espera un delicioso y mega-azucarado premio después de la comida.

[Yo y mi obsesión con los dulces. Voy a tener que hacérmelo mirar. Seguimos…]

¿Qué pasará de aquí a un mes? Poca cosa. Quizás notes menos energía por las tardes, ya que haya bajado el subidón del azúcar. Puede que hayas subido un poquitín de peso… Y poco más. En sí, no hay una gran diferencia entre comerte el mega-postre o no comértelo.

Sin embargo, ¿qué pasaría si continuases con esa rutina durante todo un año? ¿Y si sigues con ella durante dos o tres años más?

¡Oh, sí! En ese tiempo seguro que notarías la falta de energía y el aumento de peso. Para no notarlo… Haciendo números, te has comido más de mil trozos de tarta.

Sí, el ejemplo es muy tonto. Si quieres, podemos cambiar el trozo de tarta por cualquier otro hábito. El de ahorrar, el de hacer ejercicio o el de leer a diario, quizás. Éstos están orientados hacia un horizonte más deseable…

¿Guardas cada semana un poquito de ese dinero que tienes disponible? ¿Haces un poco de ejercicio físico a diario? ¿Lees unos 20 ó 30 minutos antes de dormir?

Mira lo que haces cada día

Observa tus hábitos cotidianos y esas pequeñas acciones cuyas pequeñas consecuencias se van acumulando.

Unas acciones te encaminan hacia el éxito y otras… hacia lo que no quieres. He ahí la pequeña distancia diaria que recorres.

Lo pequeño es muy poderoso. Imagínate que no estás acostumbrado a hacer ejercicio y comienzas a dar un paseo de diez minutos cada día.

Poco a poco, conforme mejora tu forma física, vas aumentando la duración y la velocidad. Sigues haciéndolo. Eres constante. ¿No te parece que con el tiempo se notará visiblemente en tu salud?

Te aseguro que sí. Lo pequeño se nota cuando persistes. Y esto es bueno que lo tengas en mente cuando persigas tus objetivos. De ti depende comerte la tarta o salir a caminar. Tú eres quien, a diario, recorre esa pequeña distancia entre el éxito y el fracaso.

Imagen de Stuck in Customs